Nepeta es el nombre de un género entero de la familia de las labiadas, no de una sola planta, y conviene aclararlo antes de comprar nada. Cuando en un vivero español se vende una maceta etiquetada simplemente como nepeta, casi siempre se trata de Nepeta × faassenii o de alguna de sus selecciones, la mata ornamental de hojas grises y espigas azul lavanda que se usa en macizos y bordes. Es un híbrido de jardín, distinto de Nepeta cataria, la hierba gatera, que es la especie de hoja verde y flor blanquecina asociada a los gatos.
Hay una tercera confusión frecuente: la nébeda o calamento (Clinopodium nepeta, antes Calamintha nepeta), una labiada silvestre mediterránea con olor a menta que también se llama nepeta en algunas zonas. No es lo mismo. Si lo que buscas es la planta de jardín de flor azul y follaje aromático, resistente a la sequía y llena de abejas, este artículo va de eso: de las nepetas ornamentales, con la hierba gatera como pariente cercana que se cultiva casi igual.
Cómo es la planta
Es una planta vivaz herbácea, que rebrota cada año desde la base y forma una mata redondeada y desordenada, de aspecto suelto. Tiene el tallo cuadrado propio de las labiadas y hojas pequeñas, opuestas, dentadas y de un verde grisáceo, cubiertas de un vello fino que le da ese tono ceniciento tan característico.
Las flores salen en espigas laxas de color azul lavanda o violeta pálido, y la floración es larga: empieza en primavera y, si se recorta a tiempo, vuelve a repetir. Toda la planta desprende un olor fuerte y mentolado al rozarla, que es lo que la hace poco apetecible para conejos y otros herbívoros y, en cambio, un imán absoluto para abejas, abejorros y mariposas. Si quieres una sola planta que llene el jardín de polinizadores, esta es de las mejores candidatas.
Lo de los gatos
La fama de la nepeta viene de Nepeta cataria, cuyo aroma provoca en muchos gatos esa reacción de frotarse, revolcarse y quedarse embobados. El efecto no es universal: una parte de los gatos, y todos los cachorros pequeños, sencillamente no reaccionan.
Las nepetas ornamentales atraen a los gatos bastante menos que la hierba gatera, pero atraen. Si en tu barrio hay gatos y plantas un ejemplar recién comprado, es muy posible que aparezca aplastado a los dos días. La solución práctica es plantar varios ejemplares juntos en vez de uno solo, protegerlos con una malla o unas ramas mientras arraigan, y no ponerlos en el borde de un camino donde un gato pueda tumbarse cómodamente.
Dónde plantarla
Sol pleno. Es la única exigencia realmente firme de esta planta. A media sombra crece, pero se ahíla, se abre por el centro y florece la mitad.
El otro requisito es el drenaje. La nepeta aguanta la sequía del verano español sin inmutarse una vez arraigada, y en cambio muere con facilidad en un suelo que se queda encharcado en invierno. Es la típica planta que no mata el frío sino el barro frío.
- Litoral mediterráneo. Perfecta. Va bien en jardines de bajo consumo de agua, junto a lavandas, salvias y santolinas.
- Interior peninsular. Su clima ideal. Soporta bien el frío del invierno y el calor seco del verano, porque la parte aérea desaparece o se reduce en invierno y rebrota en primavera.
- Norte atlántico. Se cultiva, pero hay que forzar el drenaje: bancal elevado, tierra aligerada con grava o arena gruesa y el sitio más soleado que tengas. En terreno pesado y con lluvia constante, dura poco.
Cuándo y cómo plantar
La época buena es el otoño en la mitad sur y el litoral, para que enraíce con las lluvias y afronte el verano ya instalada, o la primavera en el interior y el norte, cuando ha pasado el riesgo de heladas fuertes.
Se planta a partir de mata comprada en maceta, que es lo normal, o de división de una planta que ya tengas. Cava un hoyo del doble del cepellón, afloja el fondo, y si tu tierra es arcillosa mézclala con grava fina o arena gruesa; el compost aquí no es prioritario, porque un suelo demasiado rico da mata blanda que se tumba. Deja entre planta y planta un espacio generoso, porque cada mata se abre bastante más de lo que parece cuando la sacas del vivero.
Riega bien al plantar y sigue regando el primer verano. A partir del segundo año, riegos muy espaciados o ninguno, según la zona.
En maceta y jardinera
Funciona bien en recipiente, y es una de las plantas más agradecidas para una jardinera soleada de balcón. Necesita maceta con agujeros de desagüe, sustrato universal aligerado con perlita o arena, y sol directo varias horas al día.
El riego en maceta sí es regular, porque el sustrato se seca deprisa, pero siempre dejando que la superficie se seque entre riegos y vaciando el plato. En interior, dentro de casa, no prospera: le falta luz y aire, se ahíla y acaba con oídio. Es planta de exterior, aunque sea en un balcón.
Poda y mantenimiento
Aquí está el truco entero del cultivo. Cuando la primera floración empieza a pasarse y la mata se ve desgarbada, con las espigas marrones y el centro abierto, se corta a la mitad o algo más, sin miedo. La planta rebrota compacta en pocas semanas y vuelve a florecer, y el follaje nuevo queda más denso y gris.
Al final del invierno o al comienzo de la primavera se hace la limpieza anual: se corta todo lo seco a ras de la base para dejar sitio al brote nuevo. Si prefieres, puedes dejar los tallos secos durante el invierno como refugio para insectos y por su aspecto en las heladas.
No necesita abonado en jardín. En maceta, un abono líquido suave un par de veces durante la temporada de crecimiento es suficiente. El exceso de nitrógeno es contraproducente: mata grande, floja y con poca flor.
Multiplicación
La forma normal de multiplicar las nepetas ornamentales es la división de mata, a comienzos de primavera o en otoño. Se saca la planta, se separa en trozos que lleven raíz y brotes, y se replantan directamente. Es rápido, gratuito y da plantas idénticas a la madre.
También se hacen esquejes de tallos jóvenes en primavera o principios de verano, cortando por debajo de un nudo, quitando las hojas inferiores y enterrando el esqueje en sustrato ligero y húmedo, a la sombra.
La semilla es el camino menos fiable con las variedades de jardín. Nepeta × faassenii es un híbrido y sus selecciones no se reproducen fielmente por semilla; muchas ni siquiera dan semilla viable. La hierba gatera, en cambio, sí se siembra fácilmente y hasta se resiembra sola por el jardín. Si compras sobre de semillas, mira bien qué especie pone en la etiqueta, porque la planta que salga no tiene por qué parecerse a la foto del envase.
Problemas frecuentes
- Mata que se pudre en invierno. Casi siempre drenaje. Replanta en alto o en un suelo aligerado.
- Oídio. Polvo blanco en las hojas, típico en plantas apretadas, con poca ventilación o regadas por encima. Airear cortando y regar al pie lo resuelve la mayoría de las veces.
- Mata abierta por el centro. Es señal de que le falta el corte de mitad de temporada o de que tiene poca luz.
- Gatos. Ya está dicho: protégela mientras es pequeña.
Sobre usos, conviene ser preciso: Nepeta cataria tiene un uso tradicional documentado como planta de infusión y como aromática, y las nepetas ornamentales se cultivan solo por la flor y el follaje. Aquí la tratamos como lo que es en el jardín español, una vivaz de sol y sequía para atraer polinizadores.
En resumen
La nepeta que se vende en los viveros es una vivaz de jardín de la familia de las labiadas, normalmente Nepeta × faassenii, no la hierba gatera, aunque sean parientes y se cultiven casi igual. Quiere sol directo, suelo pobre y bien drenado, y muy poca agua una vez arraigada: es de las plantas más útiles para un jardín seco del interior o del Mediterráneo.
Todo su mantenimiento cabe en dos gestos: recortarla a la mitad cuando la primera floración se pasa, para que vuelva a florecer compacta, y dividir la mata cada pocos años en primavera u otoño para renovarla y sacar plantas nuevas gratis. A cambio da meses de flor azul y un jardín lleno de abejas.