La maca (Lepidium meyenii) es una crucífera andina, pariente cercana del berro, la mostaza y el rábano, de la que se aprovecha una parte engrosada subterránea que reúne el hipocótilo y la raíz principal. Forma una roseta baja de hojas divididas, pegada al suelo, y produce flores blanquecinas diminutas típicas de la familia. Su zona de cultivo tradicional es la puna del Perú y de Bolivia, en la meseta de Junín y alrededores, por encima de los cuatro mil metros de altitud.

Esa altitud no es un dato de adorno: es lo que define el cultivo. La maca crece donde la radiación solar es extrema, donde hiela casi todas las noches del año y se deshiela cada día, donde el suelo es pobre y pedregoso y donde el viento es constante. Son condiciones que no existen en ningún punto de la España cultivable, y por eso la maca no se cultiva aquí. Se puede sembrar, germina y da planta, pero es muy difícil que forme el engrosamiento que se consume, porque lo que dispara ese engrosamiento es justamente el estrés de la puna.

Planta de maca

Cómo se cultiva en su tierra

El ciclo tradicional andino sirve para entender por qué el trasplante a otro clima no funciona:

  • La siembra se hace al comienzo de la estación de lluvias, a voleo sobre terreno preparado, sin riego, contando con el agua de la temporada.
  • El cultivo permanece en el campo muchos meses, con crecimiento lento por el frío, hasta que las hojas amarillean.
  • La recolección es manual, arrancando planta a planta.
  • Después viene el paso decisivo: el secado al sol y al hielo durante semanas, alternando días de radiación intensa y noches de helada, extendida sobre el suelo. Ese secado es parte del producto, no un simple almacenamiento.
  • El suelo queda tan agotado que en la agricultura tradicional se deja descansar durante años antes de volver a sembrar maca en la misma parcela.

Ese último punto explica bastante bien la naturaleza del cultivo: es una planta extractiva, de ciclo largo y bajo rendimiento por superficie, adaptada a un entorno durísimo.

Tipos de maca

En el Perú no se habla de variedades en el sentido europeo sino de ecotipos, que se distinguen por el color del hipocótilo: amarilla, la más abundante y la que se cultiva de forma mayoritaria; roja o morada; y negra, la menos frecuente. No son cultivares fijados como los de una lechuga o un tomate: en una misma parcela conviven plantas de distintos colores, y la separación se hace después de la cosecha, a mano.

La planta en sí es discreta. Las hojas de la roseta son pequeñas y divididas, apoyadas casi sobre el suelo para escapar del viento, y las flores son las cuatro pétalos blanquecinos en cruz de cualquier crucífera, autofértiles y muy poco vistosas. El fruto es una silícula diminuta con dos semillas.

Por qué no prospera en España

Tres razones concretas:

  • Temperatura. La maca necesita frío constante y oscilación térmica diaria fuerte. En el litoral mediterráneo y en el sur hace demasiado calor; en el interior hay frío en invierno pero un verano que no se parece en nada a la puna.
  • Radiación. La intensidad de luz ultravioleta a más de cuatro mil metros no se reproduce a nivel del mar.
  • Fotoperiodo y ciclo. Como muchas crucíferas, en climas templados tiende a subir a flor en cuanto las condiciones son favorables, y una planta que florece pronto no acumula reservas en el hipocótilo.

El resultado más probable de sembrar maca en un huerto español es una roseta pequeña que espiga y da semilla sin engrosar nada aprovechable. Como experimento botánico es interesante; como cultivo, no lo es.

Cultivo de maca

Si aun así quieres probar

Lo honesto es decir qué condiciones le acercarían más y qué esperar:

  • Ubicación: el punto más soleado y más frío disponible, mejor en zona de montaña que en llano templado.
  • Suelo: pobre, suelto, muy drenante, sin abonado nitrogenado. Un suelo rico solo favorece la hoja.
  • Siembra: superficial, en otoño en zonas de invierno suave o a finales de invierno en zonas frías. La semilla es diminuta y no se entierra.
  • Riego: escaso y espaciado. El exceso de agua pudre la parte engrosada.
  • Ciclo: cuenta con muchos meses, no con una temporada de huerto normal.
  • Expectativa: lo más probable es que espigue antes de engrosar. Si engrosa algo, será mucho menor que lo que se ve en las fotos peruanas.

Conviene además comprobar de dónde procede la semilla. Perú tiene normativa de protección de sus recursos genéticos nativos y el comercio de material de propagación de especies como esta puede estar sujeto a restricciones, así que lo prudente es adquirirla solo en canales que acrediten su origen legal.

Plagas y problemas

Al ser una crucífera, le afecta lo mismo que a coles y rábanos: pulgón, altisa (esos escarabajitos que perforan las hojas con agujeros redondos), orugas de mariposa de la col y hongos de suelo si hay encharcamiento. En un clima que ya no es el suyo, la planta llega debilitada a cualquiera de estos ataques.

Raíz de maca

Cómo se consume tradicionalmente

En los Andes la maca no se come recién arrancada. La forma tradicional pasa por el secado prolongado y luego por la cocción: hervida, asada bajo tierra o convertida en harina que se usa en preparaciones cocinadas. La costumbre local es clara en ese punto, y es la que conviene respetar.

Fuera de eso, aquí no entramos: la maca se vende hoy con toda clase de reclamos sobre sus efectos, y este es un sitio de plantas y cultivo, no de salud. Lo que sí se puede decir es lo que está documentado como uso tradicional andino, que es alimentario y ligado a ese procesado.

Alternativas que sí funcionan en un huerto español

Si lo que te atrae es cultivar una raíz de la familia de las crucíferas, hay opciones que dan cosecha de verdad en España:

  • Rábano y rabanito: ciclo corto, siembra directa, cosecha en pocas semanas.
  • Nabo: cultivo de otoño e invierno, muy rústico, tradicional en el norte peninsular.
  • Colinabo: engrosamiento del tallo, resistente al frío.
  • Berro de tierra y mastuerzo (Lepidium sativum), del mismo género que la maca, que se cultiva por su hoja picante y crece en cualquier maceta en pocos días.
Maca andina

En resumen

La maca es una crucífera de la puna andina cuyo cultivo depende de una combinación de altitud, frío nocturno, radiación extrema y suelo pobre que no se da en España. Se puede sembrar como curiosidad, y germina, pero lo normal es que espigue sin formar la parte engrosada que se aprovecha, y el secado tradicional al sol y al hielo tampoco se puede reproducir aquí.

Si buscabas una raíz de esta familia para el huerto, el rábano, el nabo y el colinabo dan cosecha segura en cualquier zona del país, y el mastuerzo, del mismo género que la maca, crece en una maceta de ventana en cuestión de días.

Planta de maca en el campo Maca

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