El licopodio no es una planta con flor ni un helecho, aunque se le parezca. Los licopodios (familia Lycopodiaceae, con Lycopodium clavatum como especie más conocida en España) son licofitas, un linaje de plantas vasculares muy antiguo que se reproduce por esporas y no por semillas. Su aspecto es característico: tallos rastreros que se arrastran por el suelo como cuerdas cubiertas de hojitas diminutas y escamosas, de los que salen ramas erectas rematadas en espigas amarillentas que son las estructuras portadoras de esporas.

Y aquí viene lo que hay que saber antes de buscar semillas: el licopodio no se siembra. No hay semillas que comprar, la propagación por esporas tiene un ciclo que en la naturaleza tarda años, y su fase juvenil vive bajo tierra asociada a hongos del suelo de los que depende para alimentarse. Reproducir eso en una maceta no está al alcance de un aficionado, y en España varias especies de licopodio figuran además en catálogos autonómicos de flora protegida, de modo que recogerlas del monte no es una opción.

Licopodio

Dónde crece en España

Los licopodios españoles son plantas de montaña húmeda y de suelos ácidos y pobres. Se encuentran en brezales, turberas, pastos de alta montaña y claros de bosque en el norte atlántico y las cordilleras: Galicia, cornisa cantábrica, Pirineos y algunos enclaves del Sistema Central e Ibérico. Nunca en el interior seco ni en el litoral mediterráneo cálido.

Además de Lycopodium clavatum, en la flora española aparecen Huperzia selago, de porte erecto y sin tallos rastreros largos, Diphasiastrum alpinum, propio de la alta montaña, y Lycopodiella inundata, ligado a suelos encharcados de turbera. Todos comparten el mismo perfil ecológico: humedad constante, temperaturas frescas, suelo ácido y muy poca competencia.

Por qué su ciclo lo hace imposible en casa

El ciclo de una licofita tiene dos fases separadas. La planta que vemos es el esporófito, y produce esporas en las espigas terminales. Esas esporas, al caer al suelo, dan lugar a un gametofito, un cuerpecillo diminuto que en muchas especies de licopodio vive enterrado, carece de clorofila y sobrevive gracias a una asociación con hongos del suelo. Solo después de esa etapa, que en condiciones naturales se prolonga durante años, se forma un nuevo esporófito.

Esto significa que no basta con espolvorear esporas en un sustrato húmedo. Hace falta el hongo adecuado, el suelo adecuado y una paciencia medida en años, y sigue sin haber garantía. Es una de las pocas plantas de las que se puede decir sin matices que su cultivo doméstico no funciona.

Licopodio en su hábitat

Lo que sí se puede tener: la confusión de nombres

En viveros y tiendas se venden bajo nombres parecidos plantas que sí admiten cultivo, y conviene saber cuál es cuál:

  • Selaginella (selaginelas, a veces llamadas licopodios de interior o planta de la resurrección): son otro grupo de licofitas, de aspecto de musgo verde intenso y tacto de encaje. Se cultivan en terrario o en maceta con humedad ambiental alta, sombra y sustrato siempre fresco.
  • Huperzia epífitas, del grupo antes llamado Lycopodium phlegmaria y afines, que se venden colgantes con nombres comerciales tipo cola de zorro. Necesitan invernadero o terrario con humedad muy alta, y son delicadas incluso así.
  • Helechos y musgos de aspecto similar, que llenan el hueco decorativo que la gente busca cuando pregunta por licopodio.

Si lo que te atrae es el aspecto, la selaginela es la opción realista y asequible. Si lo que te atrae es el licopodio de montaña, lo suyo es verlo donde vive.

Si tienes selaginela: cómo se cuida

Es la planta que la mayoría acaba comprando cuando busca licopodio, así que merece las indicaciones básicas:

  • Luz: sombra o luz filtrada. El sol directo la quema en horas.
  • Humedad: alta y constante. Prospera en terrario cerrado, en un cuarto de baño con luz o bajo una campana. En una habitación seca con calefacción se agosta.
  • Sustrato: ligero, con turba o fibra de coco y perlita, siempre fresco pero nunca encharcado.
  • Riego: frecuente y ligero, preferiblemente con agua de baja mineralización, porque la cal le sienta mal.
  • Multiplicación: por división de la mata o por fragmentos de tallo que enraízan sobre sustrato húmedo.
Detalle de licopodio

Cómo reconocerlo en el campo

El nombre viene del griego lykos podion, pie de lobo, por el aspecto de las ramas cubiertas de hojitas apretadas. Distinguirlo de un musgo es fácil una vez visto: el musgo forma una alfombra blanda sin tallos definidos, mientras que el licopodio tiene tallos claramente diferenciados, algo rígidos, que se pueden seguir con el dedo durante decenas de centímetros por encima o justo debajo de la hojarasca.

De un helecho se separa por la hoja. El helecho tiene frondes divididas y anchas, con los soros por el envés; el licopodio tiene hojas minúsculas, enteras y adosadas al tallo como escamas, y agrupa sus esporangios en espigas terminales bien visibles a final de verano. Si en un brezal de montaña encuentras algo que parece una rama de conífera enana arrastrándose por el suelo, es un licopodio.

Usos tradicionales y toxicidad

El polvo de esporas de licopodio, muy fino, seco e hidrófobo, tuvo históricamente varios usos documentados: como polvo de deslizamiento en farmacia y en la fabricación de píldoras, y en pirotecnia y efectos escénicos, porque en suspensión en el aire arde con una llamarada instantánea. Es un dato histórico, no una recomendación: manejar polvo combustible en suspensión es peligroso.

Las plantas del grupo contienen alcaloides, especialmente marcados en el género Huperzia. No son plantas comestibles ni de infusión, y su recolección para consumo no tiene sentido ni es segura. Cualquier uso tradicional que se les haya dado pertenece al terreno de la etnobotánica, no al de lo que uno prueba en casa.

Licopodio en el suelo del bosque

Conservación

Los licopodios son plantas lentas, ligadas a hábitats concretos y muy sensibles a la alteración del suelo, al drenaje de turberas, a los incendios y al pisoteo. Sus poblaciones españolas son escasas y fragmentadas, y por eso varias comunidades autónomas las incluyen en sus catálogos de flora amenazada o protegida. Antes de tocar una mata en el monte conviene comprobar la normativa de la comunidad concreta, porque la recolección puede estar prohibida.

La forma útil de relacionarse con estas plantas es reconocerlas y dejarlas donde están. Una mata de licopodio puede llevar décadas ocupando ese metro cuadrado y no se repone si se arranca.

Espigas de licopodio

En resumen

El licopodio es una licofita de montaña húmeda y suelo ácido que se reproduce por esporas y cuya fase juvenil depende de hongos del suelo. No hay semillas, no hay método doméstico de propagación y en España varias especies están protegidas por normativa autonómica. Es una planta para identificar en el campo, no para plantar.

Si lo que buscabas era esa textura verde de aspecto prehistórico dentro de casa, la selaginela cumple el papel y sí se cultiva: sombra, humedad ambiental alta, sustrato fresco y agua con poca cal. Y si te interesa el licopodio de verdad, el sitio donde verlo son los brezales y pastos de montaña del norte peninsular.

Mata de licopodio

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