La lenteja (Lens culinaris) es una leguminosa anual de porte bajo, tallos finos y hojas compuestas terminadas en un zarcillo pequeño. Es un cultivo de secano, adaptado a inviernos frescos y primaveras cortas, y en España se ha cultivado siempre en el interior: Tierra de Campos, La Armuña, La Mancha y Andalucía interior son las zonas clásicas. Esa procedencia explica casi todo lo que hay que saber para cultivarla, empezando por lo más importante: la lenteja no quiere riego abundante ni suelo rico.
Lo segundo que conviene tener claro es la escala. Una mata de lentejas da unas pocas vainas, y cada vaina uno o dos granos. Sembrar lentejas en una jardinera o en un bancal pequeño es una experiencia agrícola completa y muy didáctica, pero no llena un tarro. Si lo que buscas es cosecha, cuenta con metros cuadrados; si lo que buscas es entender el cultivo o tener planta para ver el ciclo entero, un bancal pequeño vale perfectamente.
Variedades españolas
En España conviven básicamente tres tipos:
- Pardina: grano pequeño, redondeado y de color pardo. Es la de Tierra de Campos, muy cultivada en la meseta norte.
- Rubia castellana o rubia de La Armuña: grano grande, aplanado y claro, de piel fina.
- Verdina: grano pequeño y verdoso, más común en algunas comarcas del sur.
Las semillas de lenteja del supermercado suelen germinar sin problema, así que sirven para probar. No sabrás qué variedad exacta estás sembrando ni si viene tratada, pero para una siembra doméstica es una vía perfectamente válida.
Suelo y clima
Suelo suelto, ligero y bien drenado, incluso pedregoso, con pH neutro o algo alcalino. Los suelos calizos de la meseta le van bien. Lo que no soporta es el encharcamiento: en terreno pesado y húmedo la planta se pudre por el cuello o se queda raquítica.
Como toda leguminosa, fija nitrógeno con bacterias del suelo y no se abona con nitrógeno. Un suelo demasiado fértil da matas altas y frondosas que se tumban con la primera lluvia con viento, un problema real llamado encamado que arruina la recolección.
Cuándo sembrar
La lenteja aguanta el frío moderado pero no las heladas fuertes prolongadas, así que la fecha cambia según la zona:
- Interior peninsular con inviernos duros: siembra de final de invierno a principios de primavera, cuando el suelo se puede trabajar.
- Litoral mediterráneo y sur, de invierno suave: siembra de otoño o de invierno, aprovechando las lluvias y adelantando la cosecha.
- Norte atlántico: es la zona menos apropiada, por exceso de humedad primaveral. Se puede sembrar a finales de invierno en la parte más seca y soleada, contando con más problemas de hongos.
Se siembra en líneas, a poca profundidad, con las semillas repartidas y luego una pasada ligera de tierra por encima. No hace falta remojo previo.
El problema real: las malas hierbas
La lenteja es una planta baja, de crecimiento lento al principio y con poca capacidad de tapar el suelo. Eso la deja en desventaja frente a cualquier hierba que crezca más rápido. En el cultivo doméstico, la mayor parte del trabajo consiste en escardar durante las primeras semanas, hasta que la mata cierra.
Una forma de reducir ese trabajo es preparar bien el terreno antes de sembrar, dejando germinar las hierbas y eliminándolas antes de poner la semilla, y sembrar en líneas suficientemente marcadas para poder pasar la azada entre ellas.
Riego
Poco. En su ciclo natural la lenteja vive de la humedad acumulada en el suelo y de las lluvias de primavera. En un huerto se riega solo si la primavera viene muy seca, y sobre todo en floración y llenado de vainas, que es cuando la falta de agua se nota en el grano. A partir del momento en que las vainas empiezan a secar, se corta el riego por completo.
Plagas y enfermedades
- Jopo (Orobanche crenata): una planta parásita sin clorofila que se engancha a las raíces de la lenteja y del haba y las deja sin recursos. Es el problema más serio del cultivo en España. No hay solución sencilla en huerto: se arranca en cuanto asoma, antes de que semille, y se evita repetir leguminosa en ese suelo durante varios años.
- Roya y antracnosis: manchas y pústulas en hoja y tallo con primaveras húmedas.
- Pulgón: en las puntas tiernas, sobre todo en siembras de otoño.
- Gorgojo (Bruchus): pone en la vaina y la larva sale del grano ya almacenado. Es la causa de esos agujeritos redondos en las lentejas guardadas.
- Encamado: la mata se tumba con lluvia y viento y las vainas tocan el suelo, se pudren o se pierden en la siega.
Cosecha
Llega a principios de verano, cuando la planta amarillea y las vainas inferiores están secas y suenan al agitarlas. En cultivo doméstico se arrancan o se siegan las matas enteras y se dejan secar unos días a cubierto, ventiladas y sin sol directo intenso.
El desgranado a pequeña escala se hace metiendo las matas en un saco y golpeándolas, o frotándolas entre las manos sobre un recipiente. Después se avienta al aire para separar el grano de los restos de vaina y hoja. Conviene no esperar demasiado en la planta: las vainas muy secas se abren solas y el grano se pierde en el suelo.
Conservación
El grano se guarda completamente seco, en tarros herméticos, en sitio fresco, seco y oscuro. Para prevenir el gorgojo, la práctica doméstica habitual es congelar las lentejas limpias unos días antes de guardarlas. Si aparecen agujeritos o polvillo fino en el bote, hay gorgojo dentro y lo mejor es sacar todo, revisar y volver a congelar.
Germinados: el uso doméstico que sí cabe en casa
Aunque el cultivo de campo no encaje en un piso, la lenteja sí sirve para hacer germinados en un tarro, que es el modo tradicional de tener brotes en invierno. Se ponen a remojo unas horas, se escurren y se enjuagan dos veces al día en un tarro tapado con una tela, siempre bien escurridos para que no fermenten. En pocos días el brote está listo.
Dos cautelas: usa lentejas destinadas a consumo, no semilla tratada para siembra, y desecha cualquier tanda con olor raro, viscosidad o moho, porque los germinados se hacen en condiciones de humedad y calor que también favorecen a las bacterias.
En la cocina
La lenteja seca es de las legumbres que menos preparación necesitan: muchas variedades no requieren remojo largo. Lo que sí necesita, como toda legumbre seca, es cocción completa. Ninguna legumbre seca se come cruda.
En resumen
La lenteja es un cultivo de secano, de suelo pobre y bien drenado, que se siembra a finales de invierno en el interior y en otoño en las zonas de invierno suave. No se abona con nitrógeno, se riega poco y el trabajo principal está en escardar durante las primeras semanas y en vigilar el jopo.
Es un cultivo agradecido para ver el ciclo completo y muy poco rentable en superficies pequeñas. Si tienes un bancal, merece la pena por lo que enseña y por lo que deja el suelo para el cultivo siguiente. Si solo tienes una ventana, los germinados en tarro son la versión doméstica que sí funciona.