Jazmín no es una planta: es un nombre que en español se le ha puesto a un montón de plantas distintas por una sola razón, que huelen bien y tienen flores blancas. Los jazmines verdaderos son los del género Jasminum, de la familia de las oleáceas, la misma del olivo y del aligustre. Todo lo demás que se vende como jazmín pertenece a otras familias y necesita otros cuidados.
Esa distinción no es una manía botánica, es lo primero que hay que resolver antes de comprar. De qué planta se trate depende si resiste el invierno de Ávila o solo el de Málaga, si es trepadora o arbusto, si quiere tierra ácida o le da igual, cuándo hay que podarla y, en algunos casos, si es tóxica. Esta ficha empieza por identificar cuál es cuál y sigue con el cultivo del jazmín común, que es el que la mayoría de la gente busca.
Los jazmines verdaderos
- Jasminum officinale, jazmín común o blanco. Trepadora de hoja compuesta, caduca o semiperenne, con flores blancas en estrella y perfume intenso de junio a septiembre. Es el más resistente al frío de los perfumados y el que se planta en la mayor parte de España.
- Jasminum grandiflorum, jazmín real o de España. Muy parecido al anterior, con la flor más grande y el aroma aún más marcado. Es el que se cultiva para perfumería. Menos rústico: quiere clima suave.
- Jasminum sambac, jazmín de Arabia. Arbusto de hoja perenne y flores muy fragantes que se abren de noche. Tropical y sensible al frío: en España es planta de maceta con refugio invernal, salvo en zonas muy cálidas.
- Jasminum polyanthum, jazmín chino. Trepadora de floración abundantísima en primavera, con capullos rosados que abren en blanco. Es el que llega a los supermercados en macetas con un arco de alambre. Poco resistente al frío.
- Jasminum nudiflorum, jazmín de invierno. La excepción del grupo: arbusto de ramas arqueadas y verdes que florece en amarillo y sobre madera desnuda en pleno invierno. Muy resistente al frío, y sin perfume.
- Jasminum fruticans, jazmín silvestre o amarillo. Especie autóctona del matorral mediterráneo español, arbustiva, de hoja pequeña y flores amarillas. Rústico y de secano.
Los falsos jazmines
Todos estos se venden como jazmín en España y ninguno lo es:
- Jazmín estrellado (Trachelospermum jasminoides). Es una apocinácea, no una oleácea. Trepadora de hoja perenne, coriácea y brillante, con flores blancas en forma de molinillo y perfume potente en mayo y junio. Resistente al frío moderado, muy usada en pérgolas y muros. Al cortarla suelta látex blanco irritante.
- Gardenia o jazmín del Cabo (Gardenia jasminoides). Una rubiácea. Arbusto de hoja perenne muy oscura y flor blanca cerosa, doble y perfumada. Exige suelo ácido y riego con agua sin cal, y es sensible al frío. Nada que ver con un jazmín en cultivo.
- Frangipani o jazmín de Cuba (Plumeria spp.). Otra apocinácea. Arbolito tropical de ramas gruesas y carnosas y flores blancas o amarillas de aroma intenso. Solo al aire libre en Canarias y en la costa más cálida; en el resto, maceta con invernada. También tiene látex irritante.
- Jazmín de Madagascar (Stephanotis floribunda). Apocinácea trepadora de hoja gruesa y flores blancas en tubo, muy perfumadas. Planta de interior o de invernadero en España.
- Dama de noche o galán de noche (Cestrum nocturnum), a veces llamada jazmín de noche. Es una solanácea y es tóxica: sus frutos y sus hojas no deben ingerirse.
- Jazmín de Carolina (Gelsemium sempervirens). Trepadora de flor amarilla en trompeta. Es gravemente tóxica en todas sus partes, incluido el néctar. No la plantes donde haya niños pequeños, y no la confundas con el jazmín de invierno, que también es amarillo pero es un arbusto de ramas verdes anguladas.
Aviso de toxicidad
Los jazmines verdaderos, los Jasminum, no se consideran plantas tóxicas. Varios de los falsos jazmines sí lo son en distinto grado: las apocináceas (jazmín estrellado, frangipani, estefanotis) tienen látex irritante para la piel y las mucosas, y el galán de noche y sobre todo el jazmín de Carolina son plantas con toxicidad seria. Si tienes niños o animales y no sabes exactamente qué has plantado, identifícalo antes. Ante una ingestión, la consulta es al médico o al Instituto Nacional de Toxicología, sin remedios caseros de por medio.
Dónde plantar el jazmín común
A partir de aquí hablamos de Jasminum officinale, que es el jazmín trepador y perfumado que la mayoría busca.
- Litoral mediterráneo y sur. Perfecto. Se mantiene semiperenne y florece con abundancia. Aquí también funcionan el jazmín real y el sambac al aire libre en sitios abrigados.
- Interior peninsular. Funciona, plantado contra un muro orientado al sur o al este que acumule calor y lo proteja del viento frío. En invierno pierde la hoja y puede quemarse la punta de los brotes, pero rebrota.
- Norte atlántico. Bien, siempre que tenga sol suficiente y el suelo drene. El exceso de humedad invernal es lo único que le molesta.
Se planta en primavera, o en otoño en zonas de invierno suave. Necesita sol o media sombra con sol de mañana: en sombra vegeta pero no florece.
Soporte
Es una trepadora voluble, es decir, se enrolla en lo que encuentra pero no tiene ventosas ni raíces adventicias como la hiedra. Eso significa que necesita una estructura: alambres tensados, celosía, malla, una pérgola o unas cañas. Contra un muro liso no sube. Cuenta con tres o cuatro metros de recorrido para un ejemplar establecido, y planta a unos treinta o cuarenta centímetros de la pared para que la raíz no quede en el pie del muro, que es la zona más seca.
Suelo, riego y abonado
No es exigente. Quiere suelo suelto, fértil y sobre todo con buen drenaje; el encharcamiento le pudre la raíz. Tolera bien los suelos calizos, a diferencia de la gardenia, con la que tanta gente lo confunde.
El riego es regular en primavera y verano, dejando secar ligeramente la superficie entre riegos, y escaso en invierno. En maceta hay que estar más encima, sobre todo con el sol de julio y agosto.
Un aporte de compost al pie a la salida del invierno y, si está en maceta, un abono para plantas de flor cada tres o cuatro semanas durante la temporada de crecimiento. Con nitrógeno de más da rama larga y poca flor.
Poda
La regla depende de cuándo florece cada especie, y es donde más se equivoca la gente:
- Jazmín común, real, sambac y estrellado, que florecen en primavera y verano sobre brotes del año: se podan después de la floración, a finales de verano o principios de otoño, o bien con un aclareo ligero al final del invierno.
- Jazmín de invierno, que florece en enero sobre madera del año anterior: se poda justo al terminar de florecer, en marzo. Podarlo en otoño es quedarse sin flores.
- Jazmín chino, de floración muy temprana: se poda nada más terminar la floración de primavera.
En todos los casos la poda consiste en quitar madera seca, aclarar el enredo interior para que entre luz y acortar los brotes que se salgan de la estructura. Una trepadora sin aclarar acaba siendo un nido de ramas secas por dentro con hojas solo en la superficie.
Multiplicación
- Esqueje semileñoso. En verano, tomando puntas de rama de diez o quince centímetros, quitando las hojas de la mitad inferior y plantándolas en sustrato ligero, en ambiente cerrado y a la sombra.
- Acodo. Es el método más seguro con las trepadoras: se dobla una rama hasta el suelo, se hiere ligeramente la corteza en un punto y se entierra ese tramo sujeto con una piedra. Cuando ha enraizado, se separa.
- Semilla. Posible pero lenta y poco práctica, y no reproduce las variedades de jardín.
Plagas y problemas frecuentes
- Pulgón. En brotes tiernos de primavera. El más habitual con diferencia.
- Cochinilla. En el interior de la mata cuando está muy densa y sin aclarar.
- Araña roja. En verano seco y en cultivo en maceta.
- Hojas amarillas. Si es entre los nervios, clorosis por agua muy caliza, sobre todo en gardenia. En jazmín verdadero suele ser exceso de riego.
- No florece. Las tres causas por orden de frecuencia: poca luz, poda en el momento equivocado y exceso de nitrógeno.
En maceta
Los jazmines trepadores viven bien en contenedor durante años si es grande, de treinta centímetros de diámetro o más, con sustrato de calidad y buen drenaje, y con una estructura donde agarrarse clavada en la propia maceta. Se trasplanta cada dos o tres años a la salida del invierno. Las especies delicadas (sambac, chino, estefanotis, frangipani) pasan el invierno dentro de casa en un sitio luminoso y fresco, sin corrientes.
En resumen
Lo primero con un jazmín es saber cuál tienes, porque bajo ese nombre se venden trepadoras rústicas, arbustos tropicales, plantas de suelo ácido y alguna especie francamente tóxica. Si buscas la trepadora blanca y perfumada de toda la vida para un muro en España, la respuesta es Jasminum officinale, y si quieres hoja perenne todo el año y aguante, el jazmín estrellado es una alternativa excelente aunque no sea un jazmín.
Del cultivo, quédate con tres cosas: sol, una estructura donde trepar y podar en el momento correcto según cuándo florezca cada especie. Y ten presente la advertencia sobre los falsos jazmines tóxicos, sobre todo el jazmín de Carolina, que es amarillo y se confunde con el jazmín de invierno, que no lo es.