El girasol (Helianthus annuus) es una planta anual de la familia de las asteráceas, originaria de Norteamérica y hoy uno de los cultivos extensivos más característicos del paisaje español de verano. En el huerto y en el jardín es de las plantas más agradecidas que existen: se siembra directamente, nace en pocos días, crece a ojos vistas y da flor el mismo año.
Antes de sembrar hay que decidir dos cosas. La primera, la variedad, porque bajo el nombre de girasol se venden desde gigantes de tallo grueso que superan los dos metros hasta variedades enanas de medio metro pensadas para maceta, pasando por las ramificadas de flor cortada y las de color bronce o granate. La segunda, el destino: si buscas semillas para comer, necesitas una variedad de pipa grande y, sobre todo, un plan para los pájaros, que son el problema real de este cultivo y no las plagas.
Cómo es la planta
Es una anual de tallo erguido, grueso y áspero al tacto, con hojas grandes, acorazonadas y rugosas dispuestas alternas. La raíz es pivotante y profunda, lo que le permite aguantar el secano mejor de lo que su aspecto sugiere.
Lo que llamamos la flor es en realidad un capítulo, una inflorescencia compuesta por cientos de flores diminutas. Las del borde, las lígulas amarillas que parecen pétalos, son estériles y sirven de reclamo; las del centro, los flósculos del disco, son las fértiles y las que forman las pipas, ordenadas en esas espirales entrelazadas tan características.
Sobre el heliotropismo conviene precisar algo, porque es el tópico del girasol: la planta joven, en fase de botón, sí sigue al sol a lo largo del día y vuelve a orientarse al este durante la noche. Pero cuando el capítulo abre y madura, deja de moverse y queda fijo mirando hacia el este. Por eso un campo de girasoles en flor mira todo en la misma dirección durante todo el día.
Cuándo sembrar en España
El girasol necesita calor para nacer, así que la referencia es la temperatura del suelo, no el calendario.
- Sur peninsular y litoral mediterráneo: de febrero a abril. La siembra temprana aprovecha la humedad del invierno y madura antes del calor extremo.
- Interior peninsular: de abril a mayo, cuando ya no hay riesgo de helada. Es el calendario clásico de los secanos de Castilla y Andalucía interior.
- Norte atlántico: de mayo a junio, en el sitio más soleado que tengas. El ciclo se completa, pero el verano fresco y húmedo favorece los hongos del capítulo.
Del nacimiento a la flor pasan entre dos y tres meses, y desde ahí hasta la semilla madura, otro mes largo. Escalonando siembras cada dos o tres semanas se alarga la floración buena parte del verano.
Siembra, suelo y marco
Siembra directa siempre: la raíz pivotante hace que el trasplante lo frene y lo deje enclenque. Entierra la semilla a unos tres centímetros, a golpes de dos o tres pipas que luego aclararás dejando la mejor plántula.
El marco depende del porte. Para variedades altas de una sola cabeza, deja de 40 a 60 cm entre plantas; para las ramificadas de flor cortada, algo menos; para enanas de maceta, una planta por recipiente. Plantar demasiado apretado da tallos finos que se tumban al primer viento.
El suelo debe ser profundo y con buen drenaje. Tolera bien los calizos y los pobres, y no es exigente en pH. Un aporte de compost de fondo basta; el exceso de nitrógeno produce mata enorme, tallo blando y capítulo que se vence.
En maceta, elige variedad enana y un recipiente de al menos 30 o 40 cm de profundidad, porque esa raíz necesita fondo. Sustrato universal con algo de compost, sol directo todo el día y riego frecuente, porque la maceta se seca deprisa en julio.
Riego y exposición
Sol pleno, sin discusión. A media sombra el girasol se ahíla, se tumba y da capítulos pequeños.
El riego es moderado durante el crecimiento y crítico en dos momentos: la formación del botón floral y el llenado de las pipas. Un golpe de sequía en floración se traduce directamente en semillas vanas, esas pipas planas y vacías que salen al abrir el capítulo. En huerto, riegos abundantes y espaciados son mejores que riegos superficiales diarios, porque obligan a la raíz a bajar.
Tutorado
Las variedades altas con capítulo grande necesitan tutor en cuanto empiezan a formar el botón, sobre todo en sitios ventosos o si el suelo está blando por el riego. Una caña resistente atada al tallo en dos puntos, con cuerda blanda y sin apretar, evita el disgusto de encontrar la planta tronchada la mañana después de una tormenta.
Plagas y problemas frecuentes
- Pájaros: el problema número uno cuando la semilla empieza a llenar. Jilgueros, verderones y gorriones dan cuenta de un capítulo en pocos días. La solución práctica es cubrir la cabeza con una bolsa de papel o una malla ligera atada al tallo cuando los pétalos empiezan a caer.
- Caracoles y babosas: se comen las plántulas recién nacidas. Los primeros quince días son los delicados.
- Jopo del girasol (Orobanche cumana): una planta parásita sin clorofila que se engancha a la raíz y debilita el cultivo. Es un problema serio en las zonas girasoleras del sur y se combate con variedades resistentes y rotación larga, nunca repitiendo girasol en el mismo sitio.
- Mildiu y podredumbres del capítulo: Sclerotinia y Botrytis pudren la cabeza en veranos húmedos. Airear, no mojar el capítulo al regar y retirar los restos de cultivo.
- Roya: pústulas anaranjadas en el envés de la hoja al final del ciclo.
- Vuelco por viento: más frecuente en plantaciones densas y con exceso de riego.
Un detalle de convivencia
El girasol es una planta alelopática: sus raíces y sus restos liberan compuestos que inhiben la germinación y el crecimiento de otras plantas cercanas. Es una ventaja frente a las hierbas competidoras y un inconveniente si lo pones en medio de un bancal de hortalizas pequeñas. Lo razonable es plantarlo en el borde norte del huerto, donde además no dé sombra a lo demás, y no dejar sus restos triturados sobre un semillero.
Cosecha de las pipas
El capítulo está listo cuando el reverso ha pasado de verde a un amarillo pardo, las brácteas se secan y las lígulas se han caído. Se corta la cabeza con un buen trozo de tallo y se cuelga boca abajo en un sitio seco, ventilado y a resguardo de los pájaros, hasta que termine de secar.
Después las pipas se desprenden frotando el capítulo con la mano o con un cepillo duro. Se limpian de restos, se dejan secar del todo y se guardan en tarro hermético. Para consumo se tuestan ligeramente en sartén o en horno, con o sin sal. Guarda también un puñado de las mejores para volver a sembrar el año siguiente, teniendo en cuenta que las variedades híbridas no dan descendencia igual a la planta madre.
Variedades
Para pipa de consumo interesan las de grano grande y cáscara rayada. Para flor cortada, las ramificadas y las llamadas sin polen, que no manchan el mantel y duran más en jarrón. Para maceta y balcón, las enanas. Y para impresionar a los niños, las gigantes de una sola cabeza, que crecen a una velocidad que se ve de una semana a otra. En todos los casos, el girasol es además una de las mejores plantas para atraer abejas y otros polinizadores al huerto.
En resumen
El girasol se siembra directo en primavera, cuando el suelo ya está templado, a tres centímetros de profundidad y con espacio suficiente entre plantas para que el tallo engorde. Quiere sol pleno, suelo profundo, riego constante en floración y llenado de pipa, y poco abono nitrogenado. En maceta funciona con variedades enanas y un recipiente hondo.
Tutora las variedades altas antes de que llegue el viento y protege el capítulo con una bolsa de papel cuando empiece a llenar, porque los pájaros no fallan. Cosecha cuando el reverso de la cabeza amarillee, seca boca abajo y desgrana frotando. Y si vas a repetir el cultivo, cámbialo de sitio cada año: la rotación es la mejor defensa contra el jopo y las podredumbres.