Las fresas que se cultivan hoy en el huerto y en el balcón son casi siempre Fragaria × ananassa, el híbrido de fruto grande que en España llamamos fresón y que sostiene la producción de Huelva. La fresa propiamente dicha, la pequeña y muy aromática de los bosques del norte, es Fragaria vesca, y también se planta, aunque produce mucho menos. Las dos son rosáceas perennes de porte bajo que forman mata y se extienden por estolones, y ambas van estupendamente en maceta.

Hay dos decisiones que conviene tomar antes de comprar plantas. La primera es el tipo de variedad: las no reflorecientes o de día corto dan una única cosecha concentrada en primavera, con fruto grande, mientras que las reflorecientes o remontantes producen a lo largo de buena parte de la temporada, con fruta más escalonada. Para consumo en casa, las remontantes suelen dar más satisfacción. La segunda decisión es de dónde sale la planta: parte de un plantel sano de vivero, porque las fresas acumulan virus y las matas regaladas de una plantación vieja son la vía más rápida de heredar problemas.

planta de fresas

Cómo es la planta

La fresa forma una roseta de hojas trifoliadas con largo pecíolo que sale de una corona corta y leñosa, a ras de suelo. De esa corona parten también los estolones, tallos rastreros que enraízan a cierta distancia y generan plantas hijas idénticas a la madre. Las flores son blancas, de cinco pétalos, y de ellas se forma el fruto rojo, que en realidad no es un fruto sino un receptáculo carnoso con los verdaderos frutos, los aquenios, incrustados en la superficie: esos puntitos que crujen.

La mata es perenne pero de vida útil corta en cultivo. A partir del tercer año pierde vigor y produce menos, así que se renueva con estolones enraizados o con plantel nuevo.

Cuándo plantar en España

Se planta con planta de vivero (mata fresca o planta frigo), no con semilla.

  • Litoral mediterráneo y sur: plantación de otoño, de octubre a diciembre. El invierno suave permite que la planta se establezca y arranque con la primera cosecha en primavera temprana.
  • Interior peninsular: otoño en zonas de invierno moderado, o final de invierno y comienzo de primavera, de febrero a marzo, donde las heladas son duras.
  • Norte atlántico: otoño o principios de primavera. Aquí importa mucho el drenaje, porque el invierno húmedo con suelo pesado pudre las coronas.

Suelo y sustrato

Quiere tierra suelta, fresca, rica en materia orgánica y con drenaje franco, y prefiere el pH ligeramente ácido. En suelos calizos amarillea con facilidad por clorosis férrica. Prepara el terreno con compost bien hecho e incorpóralo en los primeros centímetros, que es donde vive la mayor parte de la raíz.

En maceta, cualquier sustrato universal de calidad con un puñado de compost sirve, mejor si añades algo de perlita. Basta con 15 o 20 cm de profundidad, así que funcionan las jardineras, las macetas colgantes (donde la fruta cuelga limpia) y las torres verticales. Deja unos 20 o 25 cm entre plantas.

El detalle que más se falla: la corona

Al plantar, la corona debe quedar justo a nivel del suelo. Si la entierras, se pudre; si la dejas alta, se seca y la planta arranca mal. Extiende las raíces en el hoyo sin doblarlas hacia arriba, cubre hasta el cuello y riega para asentar. Este único gesto decide una parte enorme del éxito de la plantación.

fresas en el huerto

Acolchado

El acolchado no es opcional en fresa, es parte del cultivo. Cumple tres funciones a la vez: mantiene la humedad, controla la hierba y, sobre todo, evita que el fruto toque la tierra, que es como se pudre y como se llena de babosas. En huerto tradicional se usa paja, que es lo que le da el nombre en inglés; en cultivo comercial, plástico negro. En maceta basta con una capa de paja o de fibra de coco alrededor de la mata.

Riego y abonado

La fresa tiene raíz superficial y no aguanta la sequía, pero tampoco el encharcamiento. Lo ideal es un riego frecuente y no muy abundante, por goteo o a pie de planta, manteniendo la tierra fresca y sin mojar hojas ni fruto. En maceta, en pleno verano en el sur, eso puede significar regar a diario.

Abona con compost al plantar y, durante la producción, con un abono rico en potasio cada dos o tres semanas si el cultivo es en maceta, donde el sustrato se agota. Un exceso de nitrógeno da matas enormes y frondosas con poca fruta.

Exposición

Sol directo, al menos media jornada. En el sur peninsular, en pleno verano, una malla de sombreo o una posición con sombra a mediodía mejora la planta y evita que la fruta se cueza. Dentro de casa, en una ventana, la fresa vegeta pero no cuaja: necesita exterior, luz e insectos polinizadores. Si tienes fruta deforme y pequeña, es señal de polinización incompleta.

fresas maduras

Mantenimiento a lo largo del año

  • Estolones: si buscas fruta, córtalos según salen, porque consumen energía. Si quieres multiplicar, deja unos pocos y guía sus plantas hijas a una maceta con sustrato.
  • Hoja vieja: retira las hojas secas o manchadas para airear la mata y reducir hongos.
  • Tras la cosecha principal: limpia la mata a fondo y renueva el acolchado.
  • Invierno: la planta se para y pierde parte de la hoja. Es normal, y ese frío es el que necesita para brotar con fuerza en primavera.
  • Renovación: cambia la plantación cada dos o tres años y, si puedes, de sitio, para no acumular hongos de suelo.

Plagas y problemas frecuentes

  • Botritis o podredumbre gris: el moho gris que pudre el fruto maduro con humedad. Se combate aireando, acolchando y retirando enseguida la fruta afectada.
  • Oídio: polvillo blanco y bordes de hoja curvados hacia arriba.
  • Araña roja: en verano seco y caluroso, punteado fino y telarañas en el envés.
  • Babosas y caracoles: muerden el fruto por la parte que toca el suelo. El acolchado y las trampas ayudan.
  • Pájaros: mirlos sobre todo. La malla es la única solución que funciona de verdad.
  • Podredumbres de corona y raíz: por exceso de agua y suelo compacto; la planta colapsa de golpe.
cultivo de fresas en maceta

Multiplicación

Lo normal es por estolones: deja que la planta hija enraíce en una maceta llena de sustrato colocada junto a la madre, y cuando tenga raíz propia y tres o cuatro hojas, corta el cordón y ya tienes planta nueva. Es el método más rápido, gratuito y fiel a la variedad, con la única advertencia de que también propaga los virus de la planta madre; por eso conviene tomar estolones solo de matas jóvenes y sanas.

La siembra de semilla se usa sobre todo con la fresa silvestre, Fragaria vesca, que se resiembra sola y forma manchas en zonas frescas y semisombreadas. En los híbridos de fresón, la semilla no reproduce la variedad.

Cosecha y conservación

La fresa no madura después de cortada: hay que recogerla completamente coloreada, sin zonas blancas alrededor del cáliz. Se cosecha por la mañana, con el pedúnculo, pinzando con las uñas o con tijera, sin tirar del fruto para no dañar la mata.

Es fruta muy delicada. Aguanta un par de días en frigorífico, sin lavar hasta el momento de comerla y en recipiente que no la apriete. Para conservar más tiempo, se congela entera y sin cáliz, extendida en bandeja para que no se pegue, o se transforma en mermelada. Lavarla antes de guardarla es la forma más rápida de que se estropee.

recoleccion de fresas

En resumen

Las fresas son de los cultivos que mejor funcionan en un balcón: raíz superficial, poco fondo de maceta, sol, riego frecuente y acolchado para que la fruta no toque tierra. Planta en otoño en el sur y a finales de invierno en el interior y el norte, siempre con la corona a ras de suelo y con planta de vivero sana.

El resto es mantenimiento sencillo: cortar estolones si quieres fruta, dejarlos si quieres plantas nuevas, quitar hoja vieja, abonar con potasio durante la producción y renovar la plantación cada dos o tres años. Cosecha la fresa del todo roja y cómela pronto, porque es una fruta que no espera.

fresas recien cogidas

Contenidos relacionados