El diente de león es Taraxacum officinale, o más exactamente el conjunto de formas que los botánicos agrupan bajo ese nombre, porque Taraxacum es un género endiablado: muchas de sus poblaciones se reproducen por apomixis, es decir, producen semilla sin fecundación, y eso ha generado centenares de microespecies casi idénticas a la vista. Para el jardín y el huerto, todo eso da igual: hablamos de la planta de roseta basal, hojas dentadas y capítulo amarillo que después se convierte en la conocida bola de vilanos.

Lo que hay que tener claro antes de plantarlo es que el diente de león no es un cultivo difícil, sino todo lo contrario: es una de las plantas más eficaces que existen colonizando terrenos, y se resiembra sola con enorme facilidad porque cada vilano vuela lejos. Si lo introduces en el huerto, prepárate para tenerlo por todas partes. Por eso mucha gente prefiere cultivarlo en maceta o en un bancal delimitado, y cortar las flores antes de que granen. La otra cosa que hay que saber es que se come, tanto la hoja como la flor y la raíz, pero que la hoja adulta es muy amarga y que el punto está en cosechar joven o blanquear.

planta de diente de león

Cómo es la planta

Perenne de roseta basal, sin tallo aéreo verdadero. Las hojas salen directamente de la corona, son alargadas y con lóbulos triangulares dirigidos hacia atrás, que es de donde viene el nombre de diente de león. La flor no es una flor sino un capítulo compuesto por muchas flores liguladas amarillas, sostenido por un escapo hueco que al romperse suelta látex blanco. Ese látex es un rasgo de identificación importante.

La raíz es pivotante, profunda y carnosa. Rebrota de fragmentos, así que arrancar una planta sin sacar la raíz entera no sirve de nada. Tras la floración, el capítulo se transforma en la esfera de aquenios con vilano que dispersa el viento.

Cuidado con las plantas parecidas

Muchas compuestas de flor amarilla y roseta basal se confunden con el diente de león: cerrajas del género Sonchus, achicorias, Hypochaeris, Crepis, Leontodon y otras. Casi todas son inofensivas y varias son comestibles, pero la regla general vale igual: si vas a comer una planta silvestre, tienes que estar seguro de qué es. Los rasgos del diente de león verdadero son la roseta sin tallo hojoso, un único capítulo por escapo, escapo hueco y con látex, y las hojas con los lóbulos dirigidos hacia la base.

Otra precaución práctica: no se recolecta en cunetas de carretera, en bordes de campos tratados con herbicida ni en zonas donde pasean perros. Cultivarlo tú mismo evita todo eso.

hojas de diente de león

Cuándo y cómo sembrarlo

La semilla es diminuta y necesita luz para germinar, así que se siembra en superficie y apenas se cubre, presionando ligeramente el sustrato. Germina con facilidad y rapidez con temperaturas suaves.

  • Interior peninsular: siembra de marzo a mayo y de septiembre a octubre. Los extremos del verano no son buenos.
  • Litoral mediterráneo y sur: siembra de otoño a primeros de primavera. Aquí el ciclo de hoja tierna es el invierno.
  • Norte atlántico: prácticamente toda la temporada de marzo a septiembre.

Se puede sembrar directamente y aclarar, o hacer semillero, aunque al tener raíz pivotante conviene trasplantar pronto y con cepellón. Para hoja de ensalada, la distancia entre plantas puede ser corta, de quince o veinte centímetros; para producir raíz, más amplia.

Suelo, sustrato y maceta

El diente de león crece en casi cualquier suelo, pero la calidad de la hoja mejora mucho en tierra suelta, fresca y con materia orgánica. En suelo compacto y seco, las hojas salen pequeñas, duras y muy amargas.

En maceta funciona bien siempre que el recipiente sea hondo, de al menos treinta centímetros, para acomodar la raíz pivotante. Además el cultivo en maceta resuelve de raíz el problema de la dispersión, aunque las semillas voladoras seguirán escapándose si dejas florecer.

Riego y exposición

Sol o media sombra. En verano y en clima seco, la media sombra da hojas más tiernas y menos amargas. El riego regular es el factor que más influye en la calidad de la hoja: la planta con sed produce hojas coriáceas y de amargor muy fuerte. En invierno el riego es mínimo.

flor de diente de león

Blanquear para reducir el amargor

Es la técnica clave si quieres hojas de ensalada de calidad, y es la misma que se usa con la escarola. Se cubre la roseta durante una o dos semanas antes de cosechar, con un plato, una maceta boca abajo o un material opaco. Sin luz, la planta produce hojas pálidas, tiernas y notablemente menos amargas. Hay que hacerlo con la planta seca para evitar podredumbres, y no alargarlo demasiado.

Cosecha

  • Hoja. Se cortan las hojas exteriores jóvenes, dejando el corazón para que rebrote. Las más tiernas son las de primavera, antes de que la planta florezca. Después de la floración el amargor aumenta bastante.
  • Flor. Los capítulos se recogen abiertos y en día seco. En la cocina tradicional europea se usan para preparar conservas dulces y también rebozados.
  • Raíz. Se arranca en otoño de plantas de al menos un año, cuando ha acumulado reservas. Se limpia, se trocea y se seca. Tostada se ha usado tradicionalmente como sucedáneo del café en épocas de escasez, un uso documentado y bastante extendido en Europa.

Todas las partes se comen cocinadas o crudas según el caso. La hoja cruda joven va bien en ensalada, y la adulta, salteada o cocida, pierde parte del amargor.

diente de león en el huerto

Evitar que se disperse

Un solo capítulo produce muchísimos aquenios y el vilano los lleva lejos. Si no quieres verlo por todo el jardín, corta los capítulos en cuanto se cierren tras la floración y antes de que se abra la bola blanca. En cultivo para hoja esto además va bien, porque impedir la floración mantiene la planta produciendo hojas tiernas más tiempo.

Plagas y problemas

  • Pulgón. En los escapos florales y en el envés de las hojas.
  • Babosas. Especialmente sobre las hojas blanqueadas y en las plantas jóvenes.
  • Oídio. Manchas blancas en las hojas en condiciones de humedad y poca ventilación.
  • Amargor excesivo. No es una enfermedad sino el resultado de sequía, calor, planta florecida o falta de blanqueo.
cultivo de diente de león

Variedades y valor en el jardín

Existen variedades hortícolas seleccionadas de diente de león, con hojas más anchas, más largas o menos amargas que las poblaciones silvestres, y se venden en catálogos de semilla de huerto, sobre todo en Francia e Italia, donde el consumo de esta hoja está más arraigado. Merecen la pena si el objetivo es la ensalada.

Más allá de la cocina, el diente de león es una de las primeras flores disponibles al final del invierno y una fuente temprana de polen y néctar para los polinizadores. Dejar florecer algunas plantas en una esquina del jardín tiene sentido por eso, siempre que asumas la resiembra.

diente de león

En resumen

El diente de león es una perenne de roseta muy fácil de cultivar y bastante agradecida. Se siembra en superficie porque la semilla necesita luz, quiere maceta honda por su raíz pivotante y da hojas mucho más tiernas con riego regular, algo de sombra en verano y un blanqueo de una o dos semanas antes de cortar.

El problema del cultivo no es la planta, es la semilla: si dejas que se formen las bolas de vilanos, la tendrás en todo el jardín. Corta los capítulos tras la floración y tendrás además hojas mejores durante más tiempo. Y si la recolectas en el campo, asegúrate de la identificación, porque comparte aspecto con varias compuestas de flor amarilla, y no la recojas en cunetas ni en bordes de cultivos tratados.


Contenidos relacionados