La cúrcuma es Curcuma longa, una planta herbácea perenne de la familia del jengibre originaria del sur de Asia. Lo que se aprovecha es el rizoma, un tallo subterráneo carnoso y ramificado de interior naranja intenso, que se cosecha, se cuece, se seca y se muele para obtener el polvo amarillo que se usa como colorante y como especia. La planta que crece por encima del suelo es otra cosa: hojas grandes, anchas y lanceoladas que salen directamente de la base y que dan a la mata un aspecto muy ornamental.

En España la cúrcuma no es un cultivo de campo. Es tropical y necesita calor, humedad ambiental y un periodo de crecimiento largo y sin frío. Al aire libre solo tiene sentido en Canarias y en zonas del litoral sur libres de heladas. En el resto de la Península se cultiva perfectamente en maceta, sacándola fuera en la buena estación y metiéndola a resguardo en invierno. Ese es el enfoque realista, y es el que sigue esta guía: cúrcuma en maceta, como planta de interior o de terraza con recogida anual del rizoma.

planta de cúrcuma

Cómo es la planta

De un rizoma central salen rizomas secundarios en forma de dedos, y de ellos brotan las hojas. Las hojas son grandes, de nervadura paralela marcada y pecíolo largo, y forman un falso tallo al envolverse unas a otras, igual que en el plátano. En condiciones favorables emite una inflorescencia con brácteas de tonos claros y rosados, bastante vistosa, aunque en cultivo doméstico no siempre florece y tampoco importa: lo que interesa está bajo tierra.

Es una planta de ciclo marcado. Crece durante la estación cálida, y cuando llega el frío o la sequedad las hojas amarillean y se secan. En ese momento el rizoma entra en reposo, y ese es justo el momento de cosecharlo.

De dónde sacar el rizoma para plantar

La cúrcuma prácticamente no se propaga por semilla en cultivo: se planta un trozo de rizoma. Sirve un rizoma fresco comprado en fruterías o tiendas de producto asiático, siempre que esté firme, sin arrugas y con yemas visibles, esos pequeños abultamientos o brotes de los que saldrá la planta. Cada trozo de plantación debe tener al menos una o dos yemas y un tamaño razonable, del orden de un dedo, para que tenga reservas suficientes.

Si el rizoma que compras está tratado con antibrotante, no brotará. No hay forma de saberlo a simple vista, así que si un lote no brota en varias semanas, prueba con otro de distinta procedencia. Los rizomas de tienda ecológica suelen dar menos problemas.

rizoma de cúrcuma

Cuándo plantar

A finales de invierno o en primavera, de febrero a abril, para aprovechar toda la estación cálida. Si plantas en interior con calefacción puedes adelantar, porque lo que manda es la temperatura del sustrato: la cúrcuma no brota con el sustrato frío, y una maceta puesta en un suelo frío de baldosa puede tardar semanas o directamente pudrir el rizoma.

El ciclo dura del orden de ocho a diez meses desde la brotación hasta que la parte aérea se seca, así que plantar tarde significa cosechar rizomas pequeños.

Maceta y sustrato

La maceta debe ser ancha más que alta, porque el rizoma se extiende en horizontal en los primeros centímetros. Un recipiente de unos treinta o cuarenta centímetros de diámetro y veinticinco o treinta de profundidad da juego para varias plantas. Lo que no es negociable es el drenaje: agujeros amplios y sustrato que no se compacte.

Un sustrato adecuado mezcla tierra de huerto o sustrato universal con compost y con material drenante como perlita o arena gruesa. Le gusta la materia orgánica abundante y un pH ligeramente ácido a neutro. Los trozos de rizoma se colocan con las yemas hacia arriba y se cubren con unos cinco centímetros de sustrato.

Riego, temperatura y luz

Mientras el rizoma no ha brotado, riego escaso: sustrato apenas húmedo. El exceso de agua en esa fase es la causa más frecuente de que el rizoma se pudra sin llegar a nada. Cuando aparecen las hojas, el riego se aumenta de forma progresiva y durante todo el crecimiento el sustrato debe mantenerse húmedo sin llegar a encharcarse.

Agradece humedad ambiental alta. En interior, con calefacción y aire seco, los bordes de las hojas se secan. Colocar la maceta sobre una bandeja con grava húmeda ayuda, igual que agrupar plantas. En cuanto a luz, quiere claridad abundante pero no sol directo de mediodía en verano, que le quema las hojas. Media sombra luminosa es lo ideal en terraza, y en interior, cerca de una ventana clara.

El frío es su límite. No tolera heladas y sufre ya con temperaturas frescas, así que en la Península hay que meterla dentro en otoño o dar por terminado el ciclo y cosechar.

hojas de cúrcuma

Abonado

Es una planta exigente en nutrientes por el volumen de biomasa que produce. Con un sustrato bien preparado con compost al plantar y algún aporte durante el crecimiento va servida. En maceta, el sustrato se agota, así que conviene recordar que un rizoma grande necesita alimento.

Plagas y problemas

  • Podredumbre del rizoma. El problema principal, siempre por exceso de agua o drenaje insuficiente, sobre todo antes de la brotación.
  • Araña roja. Muy típica en interior con ambiente seco. Deja punteado fino en las hojas.
  • Cochinilla. Aparece en la base de los pecíolos y en el falso tallo.
  • Puntas de hoja secas. Casi siempre falta de humedad ambiental, no falta de riego.
  • Rizoma que no brota. Sustrato frío, rizoma tratado con antibrotante o pieza sin yemas viables.
cúrcuma en maceta

Cosecha

La señal es clara: las hojas amarillean y se secan al final del ciclo. Entonces se deja de regar, se espera un par de semanas y se vuelca la maceta para sacar los rizomas. Se separan a mano, se limpian de tierra y se aparta lo mejor.

Guarda para replantar los trozos más firmes y con yemas, en un sitio fresco, seco y oscuro, y aprovecha el resto para la cocina. El rizoma fresco se usa rallado igual que el jengibre. Ojo con una cosa muy práctica: la cúrcuma fresca mancha muchísimo, tablas, ropa y manos, y la mancha amarilla es difícil de quitar. Conviene usar guantes.

Para obtener el polvo, el proceso tradicional pasa por hervir los rizomas, secarlos por completo hasta que quedan duros y quebradizos y molerlos después. En casa el secado completo es la parte más difícil, porque cualquier resto de humedad estropea el producto guardado.

cosecha de cúrcuma

Una precisión sobre nombres

No confundas Curcuma longa con otras especies del mismo género que se venden como plantas ornamentales, por ejemplo las conocidas como cúrcuma ornamental o tulipán de Siam, que se cultivan por sus brácteas de color y no por el rizoma. Tampoco es lo mismo que el jengibre (Zingiber officinale), aunque el cultivo en maceta sea casi idéntico y ambos compartan familia.

cúrcuma

En resumen

La cúrcuma se cultiva en España en maceta, no en el huerto, salvo en Canarias y en zonas del sur sin heladas. Se planta un trozo de rizoma con yemas a finales de invierno o en primavera, en recipiente ancho, con sustrato rico y muy bien drenado, y se riega poco hasta que brota y abundantemente después. Necesita calor, luz sin sol directo intenso y humedad ambiental.

Cuando las hojas amarillean en otoño, se corta el riego y se cosecha el rizoma. Guarda los trozos con yemas para replantar y usa el resto en fresco. El error que arruina el cultivo casi siempre es el mismo: regar demasiado un rizoma que todavía no ha brotado, en un sustrato frío que no drena.


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