La cola de caballo es Equisetum arvense, la especie más común y la que se conoce popularmente con ese nombre en España. Pertenece a un grupo de plantas muy antiguo, los equisetos, que no son ni hierbas ni helechos en sentido corriente: no tienen flores ni semillas y se reproducen por esporas y, sobre todo, por rizoma. El nombre común se aplica también a otras especies del género, en particular a Equisetum hyemale, la cola de caballo de invierno, que es la que venden los viveros como planta ornamental de agua por sus tallos verdes rígidos y sin ramificar.

Antes de plantar ninguna de las dos hay que decir lo importante: los equisetos son plantas rizomatosas de comportamiento invasor en el jardín. El rizoma se extiende bajo tierra a mucha profundidad y rebrota de cualquier fragmento, de modo que una vez instalada es prácticamente imposible eliminarla cavando. Quien la planta en suelo libre suele arrepentirse. La forma sensata de tenerla es en maceta o en un contenedor cerrado, y este artículo va de eso.

planta de cola de caballo

Cómo es la planta

Equisetum arvense tiene un ciclo curioso que conviene entender porque explica lo que verás. En primavera emite primero unos tallos fértiles, pálidos, sin clorofila y coronados por un cono productor de esporas. Esos tallos duran poco y se secan. Después salen los tallos estériles, verdes, huecos, con nudos marcados y verticilos de ramitas finas que le dan ese aspecto de cepillo o de cola de caballo del que viene el nombre. Lo que se ve durante todo el verano son estos segundos.

Bajo tierra hay un rizoma oscuro, ramificado, que se extiende horizontalmente y que puede alcanzar profundidades notables. En él la planta acumula reservas, y de él rebrota año tras año. También forma tubérculos pequeños que actúan como órganos de resistencia.

Dónde crece de forma natural

La cola de caballo aparece espontáneamente en toda España en suelos húmedos: cunetas, bordes de acequia, riberas, terraplenes y terrenos removidos. Prefiere suelos con humedad constante, y es habitual verla en zonas de nivel freático alto. En terrenos de huerto encharcadizos aparece sola y con frecuencia se convierte en la mala hierba más difícil de la parcela.

tallos de cola de caballo

Cómo plantarla, si decides hacerlo

No se siembra. Se multiplica por rizoma: se toma un trozo de rizoma con yemas de una planta existente y se planta a unos cinco o diez centímetros de profundidad en sustrato húmedo. Prende con enorme facilidad, que es precisamente el problema.

La regla de oro es el confinamiento. Las opciones razonables son:

  • Maceta de buen tamaño, sin plato con agua estancada al sol pero con sustrato que se mantenga húmedo. Es la forma más segura.
  • Contenedor enterrado con fondo cerrado, no una simple barrera lateral: el rizoma pasa por debajo de las barreras.
  • Estanque o zona de agua en el caso de E. hyemale, que se usa mucho en jardinería acuática. Aun así, dentro de cesta.

Lo que no debe hacerse es plantarla directamente en un bancal de huerto o en un arriate del jardín.

Sustrato, riego y exposición

Sustrato que retenga humedad, incluso pesado, con algo de arena. No necesita fertilidad: crece en suelos pobres y en terrenos removidos sin problema. Tolera pH bastante variados.

El riego debe ser abundante y constante. Es una planta de suelo húmedo y en maceta al sol se seca deprisa. Aguanta el sol pleno y también la media sombra. En cuanto al frío, es rústica en toda la Península: la parte aérea desaparece en invierno y el rizoma rebrota en primavera.

cola de caballo en el campo

Cómo controlarla si ya la tienes en el huerto

Es la pregunta que más se hace sobre esta planta. Cavar empeora las cosas, porque cada fragmento de rizoma cortado genera una planta nueva. Lo que sí funciona, con paciencia de años:

  • Siega repetida de la parte aérea. No mata la planta, pero agota poco a poco las reservas del rizoma si se hace con constancia durante varias temporadas.
  • Mejorar el drenaje de la parcela. La cola de caballo prospera donde hay exceso de humedad; corregir eso le quita ventaja frente a otros cultivos.
  • Acolchado denso y opaco mantenido en el tiempo. Frena la emisión de tallos, aunque el rizoma resiste bajo tierra.
  • No mover la tierra con laboreo profundo en las zonas afectadas, para no trocear y repartir el rizoma.

Toxicidad y precauciones

Hay un dato relevante y bien documentado: Equisetum arvense contiene tiaminasa, una enzima que degrada la tiamina, la vitamina B1. El envenenamiento del ganado que consume heno con abundante cola de caballo es un problema veterinario clásico, conocido como equisetosis, con cuadros neurológicos en caballos. Por eso los prados destinados a heno se vigilan para que no lleve equiseto.

Además, algunas especies del género son difíciles de distinguir entre sí y alguna, como Equisetum palustre, contiene alcaloides y se considera más tóxica para el ganado. Esa dificultad de identificación es motivo suficiente para no recolectar equisetos en el campo. La cola de caballo tiene un uso tradicional muy extendido en la herboristería y también en el huerto ecológico, donde los hortelanos preparan macerados con ella, pero no entramos aquí en preparaciones ni en propiedades.

cola de caballo

Uso ornamental

Donde la cola de caballo tiene un papel claro y sin discusión es en jardinería contemporánea, con Equisetum hyemale. Sus tallos rectos, verdes y anillados, sin ramificaciones, se usan en jardines de estilo minimalista y en bordes de estanque, plantados siempre en cesta o contenedor. Aportan una línea vertical muy gráfica y se mantienen verdes buena parte del año.

En interior también se ven a veces en recipientes con agua, aunque necesitan mucha luz y ambiente fresco para no deteriorarse.

Calendario

  • Norte atlántico: crece de forma natural con facilidad. Plantación en contenedor en primavera; riego apenas necesario.
  • Interior peninsular: plantación en primavera. Requiere riego frecuente en verano y la parte aérea se seca del todo en invierno.
  • Litoral mediterráneo y sur: solo prospera con riego constante o junto a agua. En maceta al sol y en verano seco lo pasa mal.
mata de cola de caballo

Plagas y problemas

Prácticamente no tiene plagas. Es una planta con tejidos ricos en sílice, dura y poco apetecible, y no le suelen atacar hongos ni insectos en cultivo. Los problemas que da son al revés: es ella la que se convierte en problema para el jardín. El único fallo de cultivo habitual es la sequía, que hace que los tallos amarilleen y se sequen antes de tiempo.

Equisetum arvense

En resumen

La cola de caballo es una planta rústica, sin flores ni semillas, que se multiplica por rizoma y que crece sola en suelos húmedos de toda España. Cultivarla es fácil hasta el punto de que el reto no es lograr que prospere, sino impedir que se apodere del terreno: siempre en maceta o contenedor de fondo cerrado, con sustrato húmedo, sol o media sombra y riego abundante.

Si ya la tienes como mala hierba, olvídate de arrancarla cavando, porque cada trozo de rizoma vuelve a brotar. Siega repetida, mejora del drenaje y acolchado, mantenidos durante varias temporadas. Y ten presente que contiene tiaminasa, con toxicidad conocida para el ganado, y que varias especies del género se confunden entre sí, así que no es planta para recolectar en el campo.


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