La celidonia menor (Ficaria verna, antes clasificada como Ranunculus ficaria) es una planta silvestre de la familia del ranúnculo que alfombra de amarillo los suelos húmedos y sombríos al final del invierno. No es un cultivo de huerto ni una planta de maceta: es una geófita de bosque de ribera y de fondo de valle que se maneja, si acaso, en un rincón fresco y sombrío del jardín. Aquí la tratamos como lo que es, una planta de suelo húmedo con dos particularidades que hay que conocer antes de meterla en casa.
La primera es que toda la planta fresca es irritante. Como el resto de las ranunculáceas, contiene ranunculina, que al romperse el tejido se transforma en protoanemonina, un compuesto que irrita piel y mucosas y que resulta tóxico por ingestión. No se come cruda, ni se recolecta para consumo, y conviene manipularla con guantes si tienes la piel sensible. Ante cualquier ingestión, se consulta al médico o al Instituto Nacional de Toxicología; aquí no damos remedios.
La segunda es que, una vez instalada, es muy difícil de quitar, y explicamos por qué más abajo.

No confundir con la celidonia mayor
Cuando alguien dice "celidonia" a secas suele referirse a la celidonia mayor (Chelidonium majus), que es otra planta completamente distinta: de la familia de la amapola, con hojas divididas de color verde glauco, flores amarillas de cuatro pétalos y, sobre todo, un látex naranja muy característico que sale al partir el tallo. También es tóxica.
La celidonia menor no tiene látex, sus hojas son enteras y acorazonadas, brillantes, y sus flores tienen muchos más pétalos, entre ocho y una docena, con un brillo casi barnizado. Además florece muy pronto, a finales de invierno, mientras la mayor lo hace en plena primavera y verano. Si estás mirando una planta con jugo naranja, no es esta.
Cómo es la planta
Es una hierba pequeña, de porte bajo y extendido, que forma manchas densas. Tiene raíces tuberosas engrosadas en forma de maza, agrupadas en la base, que son su órgano de reserva. Las hojas nacen en roseta, con largo peciolo, y son acorazonadas o arriñonadas, de un verde oscuro lustroso, a menudo con marcas más claras o plateadas.
La flor es lo que la delata: solitaria, de un amarillo intenso y brillante, con numerosos pétalos estrechos, y abre solo con sol. Aparece muy temprano, y en buena parte de España se ve entre febrero y abril.
Es una efímera de primavera: aprovecha la ventana en la que el bosque caducifolio todavía no tiene hojas y llega luz al suelo, y en cuanto entra el calor de finales de primavera la parte aérea se seca por completo y desaparece. La planta no ha muerto, está bajo tierra en forma de tubérculos esperando al invierno siguiente. Quien no lo sabe cree haberla perdido y remueve el sitio, con el resultado contrario al buscado.

Dónde crece
Su hábitat natural son los suelos húmedos, frescos, ricos en materia orgánica y en sombra o media sombra: fondos de bosque caducifolio, riberas de arroyo, choperas, setos, bordes de prado y taludes umbríos. Le va bien la tierra que no se seca del todo en invierno y que en verano queda a la sombra.
En la Península es frecuente en la mitad norte y en toda la franja atlántica, en el Pirineo, la cordillera Cantábrica y los sistemas montañosos húmedos, y aparece de forma más localizada hacia el centro y el sur en enclaves con humedad permanente, vaguadas y márgenes de río. En las zonas de secano manchego o del sureste árido, sencillamente no es su terreno.
Cómo se planta, si decides plantarla
Tiene sentido en un rincón sombrío bajo árboles caducifolios, en un jardín de estilo naturalista o en la orilla de un estanque, donde tapiza el suelo justo cuando no hay nada más y luego se retira y deja el sitio libre para los helechos y las vivaces de verano.
- Época. Los tubérculos se plantan en otoño, cuando la planta está en reposo, a poca profundidad, unos pocos centímetros. También se puede trasplantar una mata en verde a finales de invierno, cogiendo cepellón, y suele agarrar bien.
- Sitio. Sombra o media sombra, suelo que retenga humedad. No aguanta el pleno sol seco.
- Suelo. Humífero, esponjoso, con hojarasca. No hace falta abonar; un acolchado de hoja imita su medio natural.
- Riego. Solo mientras está en verde, es decir, de finales de invierno a mediados de primavera, que es la estación en la que en su hábitat sobra agua. Durante el verano, en reposo, no se riega: los tubérculos se pudren si el suelo se encharca con calor.

Por qué cuesta tanto quitarla
Aquí está la advertencia práctica más útil de esta ficha. La celidonia menor se multiplica sobre todo por vía vegetativa, y de dos maneras a la vez: por los tubérculos, que se separan y se dispersan solos, y en algunas de sus formas por bulbilos que produce en las axilas de las hojas y que caen al suelo y arraigan.
Esto significa dos cosas. Una, que basta un fragmento para empezar una mancha nueva, y que arrancar a mano casi siempre deja tubérculos atrás y multiplica el problema al removerlos. Dos, que se propaga muy fácilmente con la tierra: en el cepellón de una planta comprada, en un traslado de mantillo, en las botas. En varios países fuera de su área nativa se ha convertido en una invasora seria de sotobosques por exactamente este mecanismo.
En la Península Ibérica es una planta autóctona, así que no estamos ante una introducción problemática, pero en un jardín pequeño sí puede acabar donde no la quieres. Si la plantas, hazlo en un sitio delimitado, mejor si tiene un borde físico o si es una zona donde tapizar el suelo sea justo lo que buscas, y no repartas tierra de esa zona por el resto del jardín.
Formas y variedades
La especie es variable y se reconocen varias subespecies, que se diferencian por el tamaño, el número de pétalos y por la presencia o no de bulbilos en las axilas. En jardinería existen selecciones ornamentales con hoja de tonos bronceados o muy marmoleada y con flores dobles o de color crema y anaranjado en lugar del amarillo típico. Se venden como plantas de sotobosque para jardín de sombra y comparten todas los mismos cuidados y la misma capacidad de extenderse.

Problemas de cultivo
- Desaparece en mayo. No es un problema, es su ciclo. Marca el sitio con una etiqueta para no cavar encima en verano.
- No florece. Casi siempre exceso de sombra profunda todo el año, o tubérculos plantados demasiado hondos.
- Se pudren los tubérculos. Suelo encharcado en verano, cuando la planta está en reposo.
- Babosas y caracoles. Aprovechan la hoja tierna del final del invierno en jardines húmedos.
Sobre el uso tradicional
La celidonia menor aparece en la literatura etnobotánica europea con usos populares antiguos, y su nombre en varios idiomas alude a ellos. Lo recogemos únicamente como tradición documentada: este sitio no da propiedades, ni preparaciones, ni indicaciones. Con esta planta la insistencia está justificada, porque la parte fresca es irritante y tóxica, y cualquier uso casero es una mala idea.
Lo mismo vale para la idea, que circula, de comer sus hojas jóvenes antes de la floración: se ha hecho en algunos sitios, pero el margen entre "antes de la floración" y "planta con protoanemonina" es demasiado estrecho para recomendarlo. Hay decenas de verduras silvestres sin ese riesgo.

Calendario
| Época | Estado de la planta |
|---|---|
| Otoño | Reposo bajo tierra. Momento de plantar tubérculos. |
| Finales de invierno | Brotación de las rosetas de hoja. Riego si el invierno es seco. |
| Febrero a abril | Floración. Máximo desarrollo. |
| Mayo a junio | Amarillea y desaparece la parte aérea. Se deja en paz. |
| Verano | Reposo. Sin riego. |

En resumen
La celidonia menor no es un cultivo doméstico sino una planta silvestre de suelos frescos y sombríos que, en el jardín, funciona como tapizante de invierno y principios de primavera bajo árboles caducifolios. Se planta por tubérculos en otoño, en media sombra y tierra humífera, se riega solo mientras está en verde y desaparece por completo en mayo, lo cual es normal y no significa que se haya muerto.
Antes de plantarla, ten claras dos cosas: la planta fresca es irritante y tóxica por ingestión, así que no se recolecta para comer y se maneja con cuidado; y su capacidad de extenderse por tubérculos y bulbilos hace que sea muy difícil de erradicar una vez instalada. Plántala donde te venga bien que tapice, no donde luego te vaya a estorbar.