La bolsa de pastor es Capsella bursa-pastoris, una crucífera anual pequeña que crece prácticamente en cualquier suelo removido de España: huertos, jardines, alcorques, cunetas, bordes de acera y macetas ajenas. Se la conoce también como zurrón de pastor o pan y quesillo, y el nombre viene de sus frutos, unas silículas triangulares y aplanadas, con forma de corazón invertido, que recuerdan a las bolsas de cuero que llevaban los pastores.
Lo primero que hay que saber es que no hay que esforzarse mucho en cultivarla: es una de las plantas más comunes y más resistentes que existen, nace sola en casi cualquier bancal y produce una cantidad enorme de semilla. Lo segundo es que sí merece la pena tenerla a propósito, porque las hojas jóvenes de la roseta son una verdura silvestre de sabor agradable, entre col y rúcula, que en China, Japón y Corea se cultiva de forma habitual como hortaliza de hoja. Aquí se explica cómo sembrarla y, sobre todo, cómo manejarla para que no se te desmadre.
Cómo es la planta
Empieza formando una roseta basal pegada al suelo, con hojas alargadas y profundamente dentadas o lobuladas, que recuerdan a las del diente de león pero más estrechas y menos regulares. De esa roseta sube después un tallo delgado y erecto, ramificado en la parte alta, con hojas pequeñas y abrazadoras.
Las flores son diminutas, blancas, de cuatro pétalos en cruz, agrupadas en un racimo que se va alargando conforme florece. Y detrás de las flores vienen los frutos, que son la marca de la casa: silículas triangulares aplanadas, con la punta hacia el tallo, escalonadas a lo largo del racimo. Una vez las has visto, no la confundes con nada.
Florece prácticamente todo el año en clima suave, y en un mismo bancal puedes tener plantas en roseta, en flor y en fruto a la vez. Es anual, aunque con varias generaciones por año.
Dónde sembrarla
Le da igual casi todo. Crece a pleno sol o en media sombra, en suelos removidos, pisados, compactados o pobres, y tolera un rango amplio de pH. Prefiere suelos con algo de nitrógeno, que es por lo que aparece con tanta facilidad en huertos abonados y en bordes de camino.
Si la quieres para comer, elige un rincón limpio del huerto o una jardinera, y no la recolectes de aceras, cunetas ni de bordes de fincas tratadas: es una planta pequeña y de hoja tierna que crece en suelos removidos y muy fertilizados, y en esas condiciones las hortalizas de hoja tienden a acumular nitratos, además de lo que pueda haber en el suelo o llegar de los coches.
En maceta funciona perfectamente. Una jardinera baja con sustrato corriente, un puñado de semilla y riego basta para tener hoja tierna durante semanas.
Siembra
Se siembra directa y a voleo, sin más ceremonia. La semilla es minúscula, así que se esparce sobre la superficie, se rastrilla muy ligeramente o se cubre con una capa finísima de sustrato y se riega con cuidado para no arrastrarla.
Épocas por zona:
- Litoral mediterráneo y sur: es un cultivo de otoño a primavera. Se siembra de septiembre a noviembre y de febrero a marzo. En verano el calor la hace subir a flor inmediatamente y la hoja se vuelve dura y amarga.
- Interior peninsular: siembras de principios de otoño y de principios de primavera. Aguanta bien el frío del invierno, incluso las heladas, en forma de roseta pegada al suelo.
- Norte atlántico: prácticamente todo el año, incluida buena parte del verano si no aprieta el calor.
Nace en pocos días. No hace falta aclarar salvo que quieras rosetas grandes; sembrada densa da hoja pequeña, que también sirve para ensalada.
Riego y cuidados
Riego ligero y frecuente. Es una planta de raíz superficial y ciclo corto, y con la tierra seca corre a florecer. Si lo que quieres es hoja, mantén el suelo fresco.
No necesita abonado ninguno en un suelo de huerto normal. Tampoco poda, ni entutorado, ni ninguna otra atención. La única labor útil es cortar los tallos florales en las plantas que quieras seguir aprovechando, porque prolonga un poco la fase de hoja.
Que no se te escape del bancal
Esto es lo importante y el motivo por el que mucha gente que la sembró se arrepintió después. Una sola planta produce una cantidad enorme de semillas, la semilla germina muy bien y se conserva viva en el suelo mucho tiempo. Si dejas que grane y se abra en el huerto, la tendrás en todos los bancales durante años.
Medidas sencillas:
- Recolecta antes de que espigue, que además es cuando la hoja está buena.
- Corta los racimos florales en cuanto los veas, sin esperar a que las silículas se sequen.
- Si quieres guardar semilla, deja una sola planta, córtala entera cuando los frutos amarilleen y termina el secado dentro de una bolsa de papel.
- Tenla en jardinera si no te fías, que es la forma más limpia de controlarla.
Cuidado con las plagas de la col
Hay una consecuencia práctica de que sea una crucífera, y en un huerto importa. La bolsa de pastor es hospedante de las mismas plagas y enfermedades que las coles: pulgón ceniciento, orugas de la col, pulguilla y, sobre todo, la hernia de la col (Plasmodiophora brassicae), que puede sobrevivir en ella entre dos cultivos de brásicas.
Por eso, si tienes problemas recurrentes de hernia o de plagas en tus coles, la bolsa de pastor que crece espontáneamente entre los bancales no es una hierba inocente y conviene retirarla. Y si la cultivas a propósito, cuéntala como crucífera en tu esquema de rotación, no como una planta aparte.
Otros problemas
- Roya blanca (Albugo candida), que forma pústulas blancas y deforma tallos y frutos. Se ve con frecuencia en poblaciones silvestres.
- Pulgón en los racimos florales.
- Subida a flor prematura por calor o falta de agua, que es la causa habitual de hoja dura y amarga.
- Babosas en las rosetas jóvenes en otoño.
Recolección y consumo
Se recogen las hojas de la roseta antes de que la planta espigue. Se cortan las hojas exteriores, o se corta la roseta entera a ras de suelo si vas a levantar la planta. Cuanto más joven, más suave; a partir de la floración se vuelve fibrosa y de sabor fuerte.
Se comen crudas en ensalada, mezcladas con otras hojas, o cocinadas como una espinaca: salteadas, en tortilla, en sopa o en relleno, que es como se usan en la cocina asiática. Los frutos verdes tienen un punto picante y se pueden añadir a una ensalada como condimento. Como con cualquier verdura de hoja, lávala bien antes de comerla.
La bolsa de pastor tiene también un largo historial de uso en la herboristería europea, recogido en tratados antiguos y en la tradición popular. Se menciona aquí como tradición documentada y nada más: este sitio no habla de propiedades ni da consejo de salud.
En resumen
La bolsa de pastor es la verdura silvestre más fácil que puedes sembrar: se esparce la semilla en otoño o en primavera, se riega, y en pocas semanas tienes rosetas de hoja tierna para ensalada o para saltear. Aguanta el frío, no pide abono y crece en cualquier suelo removido. En el sur y en el litoral es cultivo de invierno; en el norte, de casi todo el año.
Sus dos cautelas son de manejo. Una, que se resiembra sola con una eficacia notable, así que corta los racimos florales antes de que granen si no quieres verla por todas partes. Y dos, que es una crucífera y comparte plagas y hernia con las coles, de modo que entra en la rotación de brásicas como una más.