La batata es Ipomoea batatas, una planta de la familia de las convolvuláceas, la misma de la campanilla y la corregüela. Lo primero que conviene aclarar es el nombre: batata, boniato y moniato son la misma especie, y el nombre que se use depende de la zona. En buena parte de España se dice boniato, en Canarias y en el sur se dice batata, y en el este peninsular moniato. No hay diferencia botánica entre ellos. Y una segunda aclaración, porque la confusión es constante: la batata no es una patata ni es pariente suya. La patata es una solanácea andina y la batata una convolvulácea de origen tropical americano; lo que se come tampoco es lo mismo, porque en la patata es un tallo engrosado y en la batata una raíz.

Lo segundo que hay que saber antes de plantarla es que es un cultivo de calor y sin heladas. La batata no se siembra por semilla: se planta a partir de brotes enraizados, los esquejes o plantines, y necesita un verano largo y templado para engordar las raíces. En España va bien en el litoral mediterráneo, en Andalucía, en Extremadura, en la Comunidad Valenciana y en Canarias, y es posible en el interior y en el norte con un ciclo más ajustado y algo de suerte con el otoño.

Batata

Cómo es la planta

La batata es una planta rastrera de tallos largos y flexibles que se extienden por el suelo y enraízan por los nudos allí donde tocan tierra húmeda. Las hojas son alternas, de forma muy variable según la variedad: acorazonadas enteras en unas, palmeadas y lobuladas en otras, con el pecíolo largo. En condiciones cálidas puede dar flores acampanadas de color lila pálido, iguales que las de sus parientes ornamentales, aunque en muchas zonas de España no llega a florecer.

Bajo tierra engrosa algunas raíces adventicias hasta convertirlas en las raíces tuberosas que comemos, de piel roja, morada, anaranjada o clara y carne blanca, amarilla, anaranjada o violácea. Estas raíces no tienen yemas repartidas como la patata: brotan desde la zona del cuello, y por eso la multiplicación se hace por brotes y no por trozos de tubérculo.

Suelo y exposición

Quiere sol pleno, todo el que puedas darle, y un suelo suelto, arenoso y bien drenado. En tierras pesadas las raíces salen deformes y cuesta arrancarlas sin romperlas. Es una planta poco exigente en fertilidad: en suelo demasiado rico en nitrógeno hace una mata espectacular de hojas y casi nada bajo tierra, que es el fallo clásico de quien la abona como si fuera un tomate.

Lo tradicional es plantarla en caballones, lomos de tierra de unos treinta centímetros de altura. Los caballones calientan antes, drenan mejor y facilitan mucho la recolección. Si tu suelo es arcilloso, el caballón deja de ser una opción y pasa a ser obligatorio.

Cultivo en maceta y en terraza

La batata se puede cultivar en contenedor, y funciona razonablemente bien si el recipiente es grande: un saco de cultivo alto, un cubo de obra perforado o un macetón de treinta o cuarenta litros por planta. Sustrato ligero, con arena o perlita, riego regular y sol directo. La mata se desparramará por el suelo de la terraza o se puede dejar colgar, porque como ornamental también resulta vistosa. Cosecharás menos que en tierra, pero cosecharás.

Plantación de batata

Cuándo plantar

La regla es simple: cuando haya pasado del todo el riesgo de heladas y el suelo esté caliente. Una batata plantada en suelo frío se queda parada y no arranca.

  • Litoral mediterráneo y Andalucía: de abril a mayo, y hasta principios de junio. Ciclo largo y cosecha cómoda en otoño.
  • Canarias: la ventana es mucho más amplia por el clima, y es un cultivo tradicional de la isla.
  • Interior peninsular: mayo, e incluso principios de junio en zonas altas. Aquí el problema no es el principio sino el final, porque el ciclo tiene que cerrarse antes de las primeras heladas de otoño.
  • Norte atlántico: finales de mayo o junio, en el sitio más soleado y resguardado, y mejor sobre caballón acolchado con plástico negro para ganar temperatura.

Cómo se planta

Se plantan esquejes, que son brotes de unos veinte o treinta centímetros cortados de una planta madre o brotados de un tubérculo. Se entierran tumbados o inclinados, dejando fuera solo las dos o tres hojas de la punta y enterrando varios nudos, porque de cada nudo enterrado saldrán raíces. Se riega abundantemente los primeros días, y en cuanto el esqueje se pone tieso es que ha agarrado.

Marco de plantación holgado: alrededor de treinta o cuarenta centímetros entre plantas sobre el caballón, y bastante más entre caballones, porque las guías se extienden mucho. Plantar apretado no aumenta la cosecha, solo complica la recolección.

Riego

Riego regular durante todo el desarrollo y sin encharcar nunca. La batata resiste la sequía mejor que otras hortalizas, pero el estrés hídrico en pleno engorde produce raíces pequeñas y agrietadas. El goteo bajo el caballón es lo más práctico.

Hay un detalle que cambia mucho el resultado: ir retirando el riego en las últimas semanas, antes de arrancar. Con la tierra más seca la piel endurece, las raíces se rompen menos y se conservan mejor. Regar hasta el último día es una receta de batatas agrietadas.

Guías de batata

Cuidados durante el cultivo

  • Levantar las guías de vez en cuando. Los tallos enraízan por los nudos, y esas raíces secundarias engordan tubérculos pequeños que restan a la planta principal. Con moverlos cada pocas semanas basta.
  • Escardar solo al principio. Una vez que la mata cubre el suelo, no deja crecer casi nada debajo, y es de las hortalizas que menos escarda dan.
  • No abonar con nitrógeno una vez la planta está establecida, por lo ya dicho.
  • Acolchado, de paja o de plástico negro. En el norte y en el interior el plástico negro es muy útil para adelantar el suelo.

Plagas y problemas

  • Gusanos de suelo y roedores, que roen las raíces y abren galerías. Es lo más frecuente en huerto familiar.
  • Orugas y defoliadores en las hojas. Salvo ataques muy fuertes, la planta rebrota y no compromete la cosecha.
  • Mosca blanca y pulgón, sobre todo bajo plástico o en invernadero.
  • Podredumbres por encharcamiento o por golpes en la recolección, que después se propagan en el almacén.
  • Mucha hoja y ninguna raíz, que casi siempre es exceso de nitrógeno o falta de sol.

Cosecha y conservación

La batata se arranca al final del ciclo, en otoño, cuando las hojas empiezan a amarillear o justo antes de la primera helada, que quema la mata y estropea las raíces si las pilla en tierra. En el litoral suele caer entre septiembre y noviembre; en el interior hay que estar más atento al parte meteorológico.

Se corta primero la mata, se retiran las guías y se cava con horca a cierta distancia del pie para no clavarse en las raíces. Se sacan a mano, sin golpearlas: la piel de la batata recién arrancada es muy delicada y cualquier herida se convierte en una pudrición durante el almacenamiento.

Después viene el curado, que es lo que separa una batata que dura meses de otra que se estropea en dos semanas. Consiste en dejarlas unos días en un sitio cálido y con humedad ambiental alta, tapadas con un saco o un plástico que no las ahogue, para que cicatricen las heridas de la piel. De paso, parte del almidón se transforma y se vuelven más dulces. Después se guardan en un lugar fresco pero no frío, ventilado y oscuro. Ojo con la nevera: la batata sufre daños por frío por debajo de una temperatura relativamente alta y se pone dura y de mal sabor, así que la nevera no es su sitio.

Un aviso de seguridad: las batatas con manchas oscuras, podredumbre o sabor amargo se tiran. En raíces afectadas por ciertos hongos de almacén se forman compuestos tóxicos que el cocinado no elimina, y son un problema conocido en la alimentación del ganado. Si sabe amarga, no te la comas.

Raíces de batata

Las hojas también se comen

Las hojas y los brotes tiernos de la batata son comestibles cocinados, y en buena parte del mundo tropical se consumen como verdura de hoja, salteados o hervidos. No se comen crudos en cantidad. Es una forma de aprovechar el despunte de las guías durante el verano sin que la planta lo note.

En resumen

La batata es un cultivo de verano largo y cálido: esquejes plantados en caballón cuando el suelo está caliente, suelo suelto, sol directo, riego regular, poco nitrógeno y ninguna prisa. En el litoral mediterráneo, en Andalucía y en Canarias es un cultivo cómodo; en el interior y en el norte hay que apurar el ciclo y protegerse de las heladas por los dos extremos.

La cosecha y el postcosecha importan tanto como el cultivo: arrancar con cuidado, curar unos días en calor y humedad y guardar en fresco pero no en frío. Hecho así, una cosecha de otoño aguanta buena parte del invierno.

Cómo plantar batata Cultivo de batata

Contenidos relacionados