Astrágalo no designa una planta, sino un género enorme: Astragalus es el género con más especies de todas las plantas con flor, con varios miles repartidas por el hemisferio norte. Solo en la Península Ibérica crecen decenas de especies silvestres. Cuando alguien busca "astrágalo" para cultivarlo casi siempre se refiere al astrágalo chino, Astragalus mongholicus (publicado durante mucho tiempo como Astragalus membranaceus), una leguminosa perenne del norte de China, Mongolia y Siberia cuya raíz se seca y se lamina. Esa es la especie de la que trata esta ficha, y conviene tenerlo claro antes de comprar semilla, porque en los catálogos aparece con los dos nombres y también como Astragalus propinquus.
Lo segundo que hay que saber es que el género tiene especies tóxicas. En el ganado se conocen bien los envenenamientos por Astragalus silvestres, y en España el llamado garbancillo (Astragalus lusitanicus) causa intoxicaciones en ovino y caprino. No sirve, por tanto, recolectar cualquier astrágalo del campo dando por hecho que es el mismo que se vende en herboristería: no lo es. La raíz de astrágalo tiene un uso tradicional documentado en la medicina china, donde se emplea desde hace siglos, y ese uso se cuenta aquí como tradición y nada más. Esta guía va de cómo es la planta y cómo se cultiva.
Cómo es la planta
El astrágalo chino es una herbácea perenne de la familia de las leguminosas, la misma de los guisantes y la alfalfa. Forma una mata baja y algo desordenada, con tallos que salen del cuello de la raíz y hojas compuestas de muchos folíolos pequeños y ovalados, dispuestos a lo largo del raquis, con un aire claro a vezas y astrágalos silvestres. Las flores son amariposadas, de color entre crema y amarillo pálido, agrupadas en racimos que salen de las axilas de las hojas. El fruto es una legumbre membranosa e hinchada, y de ahí venía el antiguo epíteto membranaceus.
Lo que interesa está bajo tierra: una raíz principal larga, cilíndrica, de piel amarillenta y carne fibrosa, que se hunde bastante en el suelo. Esa raíz es la razón de que el astrágalo sea un cultivo de paciencia, porque no se levanta hasta que la planta lleva varios años en el sitio. Es una especie rústica de clima continental, acostumbrada a inviernos fríos y veranos secos, así que aguanta bien las heladas del interior peninsular y sufre más con el calor húmedo y el encharcamiento que con el frío.
Dónde plantarlo
Pide sol directo, cuantas más horas mejor, y un suelo profundo, suelto y con muy buen drenaje. Los suelos arenosos o francoarenosos le van bien; las arcillas compactas y los sitios donde se queda el agua después de llover son el peor destino posible, porque la raíz se pudre. Si tu tierra es pesada, levanta un bancal o mezcla arena gruesa y compost bien hecho antes de sembrar. No hace falta abonar mucho: es una leguminosa y fija nitrógeno con ayuda de las bacterias del suelo, de modo que un exceso de nitrógeno le da mucha hoja y poca raíz.
En maceta se puede cultivar, pero con una condición: el recipiente tiene que ser hondo. Un contenedor tipo maceta de árbol, de al menos cuarenta o cincuenta centímetros de profundidad, permite que la raíz se desarrolle sin torcerse. En una jardinera baja la planta vive, pero la raíz sale corta y retorcida. Sustrato a base de tierra de jardín, compost y una parte generosa de arena o perlita, y un agujero de desagüe que funcione de verdad.
Siembra
La semilla de astrágalo tiene la cubierta dura, como casi todas las leguminosas silvestres, y sin tratamiento germina de forma irregular y muy lenta. Se resuelve con escarificación: frotar las semillas entre dos hojas de papel de lija fina hasta que la cubierta pierda el brillo, o dejarlas en remojo en agua templada durante unas horas antes de sembrar. Con la cubierta abierta la nascencia es mucho más pareja.
La época depende de la zona:
- Interior peninsular (Castilla, Aragón, Navarra): siembra en primavera, cuando el suelo ha perdido el riesgo de heladas fuertes, entre marzo y mayo según la altitud. También funciona una siembra de otoño temprano si el invierno no es extremo, aprovechando el frío para desbloquear la semilla.
- Norte atlántico: primavera, y siempre en el sitio más seco y soleado que tengas. La humedad del verano cantábrico es su principal problema.
- Litoral mediterráneo: mejor a finales de invierno o principio de primavera, para que la planta se instale antes del calor. En zonas muy cálidas y sin invierno marcado el astrágalo se comporta peor de lo que le gustaría a nadie.
Siembra a poca profundidad, de uno a dos centímetros, y mantén el semillero húmedo pero no encharcado. Si siembras en alvéolo para trasplantar después, hazlo en recipiente alto y trasplanta pronto: la raíz pivotante no perdona un cepellón enrollado. Deja entre planta y planta un espacio holgado, del orden de un palmo largo, y más si las quieres dejar varios años en el mismo sitio.
Riego y cuidados
Riego escaso y espaciado. El primer verano, mientras la planta se instala, conviene regar de vez en cuando para que no se pare; a partir del segundo año, una planta bien enraizada aguanta la sequía del interior con muy poco. El error habitual con el astrágalo no es la sed, es el exceso de agua. Antes de regar, mete el dedo: si a tres o cuatro centímetros la tierra sigue fresca, no riegues.
No necesita poda. Sí agradece que le quites las malas hierbas los dos primeros años, porque de joven crece despacio y se deja tapar con facilidad. Un acolchado ligero de paja ayuda a mantener el bancal limpio, siempre que no se apoye directamente en el cuello de la planta. En invierno la parte aérea se seca en las zonas frías y rebrota en primavera desde la raíz; se puede cortar lo seco a ras de suelo para dejarlo limpio.
Problemas frecuentes
La lista es corta, y casi todo apunta al agua:
- Podredumbre de raíz. La planta amarillea de golpe y se viene abajo. Suele ser drenaje malo o riego excesivo. No tiene arreglo una vez avanzada; se previene con el sustrato y el bancal levantado.
- Pulgón en los brotes tiernos de primavera. Con una población pequeña, agua a presión y auxiliares bastan.
- Oídio en veranos húmedos o en plantas demasiado apretadas. Airea el marco de plantación y evita mojar la hoja al regar.
- Caracoles y babosas con las plántulas recién nacidas, que pueden dejarte el semillero pelado en una noche.
Multiplicación y recolección
Lo normal es multiplicarlo por semilla. Las plantas adultas producen legumbres que se recogen cuando se secan en la mata, antes de que se abran solas, y la semilla guardada seca y a oscuras se conserva bien de un año para otro. La división de mata funciona mal por culpa de la raíz pivotante, así que no es la vía recomendable.
La raíz no se arranca antes de que la planta tenga varios años, normalmente a partir del tercero o el cuarto, porque hasta entonces es delgada y no compensa. Se levanta en otoño, con la parte aérea ya seca, cavando alrededor con horca y tirando poco, que se parte con facilidad. Después se lava, se corta en tiras a lo largo y se seca a la sombra en sitio ventilado hasta que quede quebradiza. Guardada seca, en tarro cerrado, aguanta bien.
Otros astrágalos que te vas a encontrar
Si buscas por el nombre común aparecerán otras especies, y no son intercambiables. Astragalus glycyphyllos, el regaliz silvestre, crece en el norte peninsular y en la mitad norte de Europa. Astragalus monspessulanus y Astragalus incanus son astrágalos mediterráneos de flor vistosa que se ven en pastos secos y roquedos. Y luego están los tóxicos para el ganado ya mencionados. Ninguno de ellos es el astrágalo chino, aunque el nombre común los meta a todos en el mismo saco.
Por eso, si tu intención es cultivar la especie concreta, compra semilla con el nombre científico en la etiqueta y desconfía de los lotes que solo ponen "astrágalo". Y no des por buena una identificación de campo sin una guía de flora en la mano: en este género las diferencias entre especies están en detalles del fruto y de la pilosidad que no se ven en una foto.
En resumen
El astrágalo chino es una leguminosa perenne rústica, fácil de mantener y lenta de cosechar. Necesita sol, suelo profundo y suelto, muy poco riego y unos años de paciencia hasta que la raíz alcanza tamaño. Se siembra con la semilla escarificada, se planta holgado y se deja tranquila: los fracasos vienen casi siempre de suelos pesados y de regar de más, no de descuidos.
Antes de empezar, asegúrate de qué especie tienes. Astragalus es un género con miles de especies, algunas tóxicas para el ganado, y el nombre común no distingue entre ellas. Con la semilla identificada y un rincón soleado y bien drenado, el cultivo no tiene mayor complicación.