Las almendras son la semilla del almendro, Prunus dulcis, un frutal de la familia de las rosáceas emparentado de cerca con el melocotonero. Es uno de los árboles más característicos del paisaje agrícola español, de Alicante y Murcia a Andalucía, Aragón, Baleares y Castilla, y el primero en florecer cada año: cuando todo lo demás está pelado, el almendro ya está en flor.

Antes de plantar uno hay que asumir dos cosas. La primera es que es un árbol, no una planta de casa ni de maceta: alcanza un porte medio con copa amplia, necesita varios metros libres a su alrededor y estará donde lo pongas durante décadas. La segunda, y la que arruina más cosechas, es que florece muy pronto, a finales del invierno, y una helada tardía sobre la flor abierta se lleva la cosecha entera de ese año. Esto condiciona dónde y qué variedad plantar más que ninguna otra consideración.

almendras en el arbol

Cómo es el árbol y qué comemos de él

Es caducifolio, de hoja alargada y lanceolada, con corteza que se agrieta con la edad y una copa que se abre bastante. Florece antes de echar hoja, con flores blancas o rosadas de cinco pétalos que cubren la rama desnuda.

El fruto es una drupa, como el melocotón, pero aquí no comemos la parte carnosa. El pericarpio exterior es coriáceo, se seca y se abre en el árbol al madurar; dentro está el hueso, la cáscara leñosa, y dentro de esa cáscara la semilla, que es la almendra. Por eso el almendro se cosecha en seco y se aprovecha justo lo contrario que en un frutal de hueso normal.

Dulce y amarga: la advertencia importante

Existen almendros de fruto dulce y almendros de fruto amargo. La almendra amarga contiene amigdalina, un compuesto que al triturarse y entrar en contacto con la humedad y las enzimas de la propia semilla libera cianuro. No se comen crudas y unas pocas bastan para causar una intoxicación seria, especialmente en niños. En la industria se procesan para eliminar el compuesto antes de destinarlas a usos alimentarios.

Esto tiene una consecuencia práctica muy concreta: si plantas un hueso de almendra, no sabes qué saldrá. El carácter amargo se transmite por herencia y una plántula de semilla puede dar fruto amargo aunque el hueso viniera de un árbol dulce. Sembrar huesos sirve para obtener patrones sobre los que injertar, no para conseguir un árbol de cosecha. Si quieres almendra comestible, compra árbol injertado de variedad conocida.

flor de almendro

Variedades y polinización

Las variedades tradicionales españolas, como la Marcona, la Desmayo Largueta o la Comuna, son de gran calidad pero tienen dos inconvenientes serios: florecen muy temprano y son autoincompatibles, es decir, necesitan el polen de otra variedad compatible que coincida en floración, y abejas que lo lleven. Un árbol solo de estas variedades puede pasarse la vida floreciendo sin cuajar apenas.

Los programas españoles de mejora han sacado variedades autofértiles y de floración tardía, que resuelven los dos problemas a la vez y son hoy la elección lógica para una plantación nueva y sobre todo para un árbol aislado en una finca. La Guara fue la que popularizó este planteamiento, y después han llegado otras como Lauranne, Soleta, Belona, Vairo, Marinada o Penta, con floraciones progresivamente más tardías. Si vives en zona de heladas tardías, la floración tardía no es un lujo: es la diferencia entre cosechar o no.

Dónde plantarlo

El almendro es un árbol mediterráneo, resistente a la sequía y al calor, y adaptado a suelos calizos, pedregosos y pobres. Su límite no es el frío del invierno, que resiste bien en reposo, sino el frío de febrero y marzo sobre la flor.

  • Litoral mediterráneo y sur. Su terreno ideal. Floración muy temprana y riesgo bajo de helada, salvo en valles fríos.
  • Interior peninsular. Cultivable, pero obliga a elegir variedades de floración tardía y a evitar las hondonadas donde se acumula el aire frío. Una ladera con buen drenaje de aire es mucho mejor sitio que el fondo del valle.
  • Norte atlántico. Es su peor escenario. Le sobra humedad, y las lluvias durante la floración impiden el vuelo de las abejas y favorecen los hongos. Puede vivir como árbol ornamental, pero no esperes cosecha regular.

Sobre el espacio: en plantación se manejan marcos de varios metros entre árboles, y en una finca particular necesita al menos ese hueco libre. Plántalo lejos de la casa, de los muros y del lindero, respetando la distancia legal que fije la normativa local, y ten en cuenta que en la cosecha se sacude el árbol y hace falta poder rodearlo.

almendro en flor

Suelo, plantación y riego

Lo único innegociable es el drenaje. El almendro es muy sensible a la asfixia radicular y muere con facilidad en suelos que retienen agua. Tolera bien la caliza, la pobreza y la pedregosidad; no tolera el charco. En suelos pesados hay que plantar en caballón y elegir un patrón adecuado, del tipo de los de ciruelo, que aguantan mejor la humedad que los patrones francos de almendro.

Se planta en reposo, entre finales de otoño y finales de invierno. Hoyo amplio, paredes desmenuzadas, sin enterrar el punto de injerto, tutor si el sitio es ventoso y un riego generoso de asiento.

Es de secano, pero eso no significa que el agua le dé igual. Los primeros veranos necesita riegos de apoyo para instalarse. Y aunque un almendro adulto sobrevive sin regar, el riego en el periodo de llenado del fruto mejora muchísimo el calibre y el rendimiento. Lo importante es no pasarse: mejor riegos espaciados y abundantes que humedad constante.

Poda

La formación clásica es en vaso, con tres ramas principales bien repartidas y un tronco despejado hasta la altura de trabajo. Después, la poda de producción busca renovar madera y mantener la copa aireada e iluminada, porque el interior sombreado deja de producir.

Se poda preferentemente después de la cosecha o en reposo, evitando los periodos de humedad prolongada, y se protege el corte si es grande, porque las heridas son puerta de entrada de chancros. El almendro no lleva bien las podas drásticas.

almendras maduras

Plagas y enfermedades

  • Pulgón. Abarquilla las hojas de los brotes tiernos en primavera.
  • Avispilla del almendro (Eurytoma amygdali). La larva se desarrolla dentro del fruto, que se queda momificado en el árbol. La medida clave es retirar y destruir los frutos momificados en invierno.
  • Barrenillo y gusano cabezudo (Capnodis). Atacan madera y cuello de árboles debilitados o con estrés hídrico. Un árbol vigoroso es la mejor defensa.
  • Mancha ocre y cribado. Hongos de hoja que provocan manchas y defoliación, favorecidos por primaveras húmedas.
  • Monilia. Puede quemar flores y brotes en floraciones lluviosas.
  • Xylella fastidiosa. Bacteria de cuarentena que afecta gravemente al almendro y que en España ha obligado a arranques en zonas de Alicante y Baleares. Provoca decaimiento, secado de ramas y muerte del árbol. Si sospechas de ella, la obligación es comunicarlo al servicio de sanidad vegetal de tu comunidad autónoma, y comprar siempre planta con pasaporte fitosanitario.

Cosecha y conservación

La almendra se recoge a finales de verano, cuando el pericarpio se ha secado y se ha abierto dejando ver la cáscara. El método tradicional es el vareo sobre lonas o mantas extendidas bajo el árbol; en plantación se usan vibradores.

Recogida la almendra, se descascara quitando esa envuelta seca cuanto antes, porque si queda húmeda favorece hongos y polillas. Después se seca al aire, extendida en capa fina, ventilada y protegida del sol directo y de la humedad de la noche. Una vez seca, con la cáscara puesta se conserva meses en sitio fresco, seco y oscuro. Ya pelada, la almendra se enrancia con el tiempo por su contenido en grasa, así que se guarda en recipiente hermético y, si va a ser largo, en frío.

almendro adulto

¿Y en maceta?

Un almendro en maceta solo tiene sentido durante la fase de vivero o como bonsái, donde se trabaja por la belleza de su floración sobre la rama desnuda. Como frutal de terraza no funciona: la raíz necesita bajar, el volumen de sustrato no da para el desarrollo del árbol y la producción sería testimonial. Si tienes poco espacio y quieres flor de almendro, hay frutales ornamentales de porte pequeño más adecuados.

almendras con cascara

En resumen

El almendro es un frutal de secano, mediterráneo y de porte medio, que necesita sol, suelo bien drenado y espacio real en el terreno. No se planta en casa. Lo que decide su éxito es la fecha de floración frente a las heladas tardías, así que en el interior peninsular hay que elegir variedades de floración tardía y evitar las zonas donde se embolsa el aire frío.

Si buscas cosecha, planta árbol injertado y, mejor, de variedad autofértil, porque las tradicionales necesitan otra variedad compatible cerca para cuajar. Y no siembres huesos esperando almendra dulce: de una semilla puede salir perfectamente un árbol de almendra amarga, que no es comestible en crudo.


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