El ajonjolí es Sesamum indicum, la planta del sésamo. Los dos nombres designan lo mismo: ajonjolí es el nombre tradicional en Andalucía y en buena parte de América, heredado del árabe, y sésamo el que se ha impuesto en el envase del supermercado. Es una planta anual de origen tropical, cultivada desde hace milenios en Asia y África por sus semillas oleaginosas, y en España tiene presencia histórica en el sur, ligada a la agricultura andalusí.

Conviene aclarar de entrada qué tipo de cultivo es: el ajonjolí es un cultivo de campo de secano cálido, no una planta de maceta. Necesita una temporada larga, calurosa y seca para completar el ciclo, y una planta produce una cantidad de semilla modesta, así que en un tiesto de terraza tendrás una planta bonita con flores en dedal y un puñado escaso de semillas. Si tienes un huerto en el sur o en el litoral y quieres probar, ahí sí tiene sentido, y de eso va esta ficha.

Planta de ajonjolí con hojas alargadas

Cómo es la planta

Es una anual herbácea de tallo erguido, generalmente poco ramificada, cubierta de un vello corto. Las hojas son alargadas, las de abajo más anchas y a veces lobuladas, y las de arriba estrechas. Alcanza una talla considerable para ser una planta anual de un solo verano, y el porte depende mucho de la variedad y de la densidad de siembra.

Las flores salen en las axilas de las hojas, son tubulares, acampanadas, de color blanco o rosado con manchas en el interior, y recuerdan a las de la digital. Cada flor da una cápsula alargada llena de semillas planas y ovaladas, blancas, tostadas o negras según la variedad. La floración es escalonada de abajo arriba, y esa es la clave de todo el manejo de la cosecha: cuando las cápsulas de abajo ya están maduras, las de arriba aún están verdes.

Qué clima necesita

Mucho calor y sol. El ajonjolí germina y crece con temperaturas altas, y se para en cuanto refresca; una ola de frío en primavera o un otoño temprano arruinan el ciclo. Necesita varios meses seguidos de calor desde la siembra hasta la maduración, y agradece que la fase final sea seca, porque las lluvias en la maduración pudren las cápsulas y estropean la semilla.

En España eso limita mucho el mapa. Tiene sentido intentarlo en el valle del Guadalquivir, Extremadura, el litoral mediterráneo y el sureste, y en Canarias. En el interior norte y en la meseta alta el verano es caluroso pero corto, y las plantas llegan al otoño con las cápsulas de arriba sin madurar. En el norte atlántico, con veranos suaves y húmedos, no es un cultivo viable a cielo abierto.

Flores acampanadas de ajonjolí

Cuándo y cómo sembrar

La siembra se hace en primavera avanzada o principios de verano, cuando el suelo ya está caliente y ha pasado por completo el riesgo de frío. En el sur suele ser de mayo a junio. Sembrar antes de tiempo no adelanta nada: la semilla se queda en el suelo, nace mal y se pierde.

Es siembra directa. El ajonjolí tiene raíz pivotante y no le gusta el trasplante, así que se siembra donde va a crecer. La semilla es pequeña y se siembra superficial, apenas cubierta con un centímetro escaso de tierra fina, sobre un lecho de siembra bien preparado y desmenuzado. Si la semilla queda profunda, no emerge.

La humedad en la nascencia es el punto delicado: hace falta que la capa superficial esté húmeda durante los primeros días, y en suelos que forman costra tras un riego fuerte la plántula no puede salir. Riega suave y frecuente hasta que nazca, y luego espacia. Después de la nascencia se aclara dejando las plantas separadas unos centímetros en la línea, con calles de unos cuarenta o cincuenta centímetros.

Suelo, riego y abonado

Quiere suelos sueltos, francos y bien drenados, con pH cercano al neutro. Lo que no soporta de ninguna manera es el encharcamiento: unas horas de agua estancada bastan para arruinar el cultivo. Evita las hondonadas y los suelos arcillosos compactados.

Una vez establecido es una planta notablemente resistente a la sequía, de las que se cultivan en secano en muchos países. Aun así, en nuestro verano un riego de apoyo durante la floración y el llenado de las cápsulas mejora mucho el resultado. En la fase final, corta el riego para que la maduración sea uniforme y seca.

El abonado, moderado. Un fondo de compost bien hecho suele bastar. El exceso de nitrógeno da plantas altas, tardías y con tendencia a tumbarse, que es justo lo contrario de lo que interesa en un ciclo que va contrarreloj con el otoño.

Cápsulas verdes de ajonjolí en el tallo

La cosecha: el problema del ábrete sésamo

El dicho viene de aquí. Las variedades tradicionales tienen cápsulas dehiscentes: al madurar se abren solas por arriba y la semilla se cae al suelo. Si esperas a que todas las cápsulas estén maduras, habrás perdido las de abajo. Este es el motivo por el que el sésamo se ha cosechado a mano durante siglos y por el que hoy se seleccionan variedades de cápsula cerrada para la recolección mecánica.

El manejo doméstico es sencillo y funciona bien. Se siegan las plantas enteras cuando las cápsulas de la parte baja empiezan a amarillear y a abrirse, con las de arriba todavía verdes. Se atan en manojos y se ponen de pie, apoyados unos contra otros, en un sitio seco y ventilado, con una lona, una sábana o un cartón debajo.

Conforme se secan, las cápsulas se abren y la semilla cae sola sobre la tela. Basta con sacudir los manojos cada pocos días y recoger lo que ha caído. Luego se limpia la semilla del polvo y de los restos de cápsula aventándola o pasándola por un colador. Guárdala completamente seca, en tarro cerrado, en sitio fresco y oscuro, porque al ser semilla oleaginosa se enrancia con el tiempo y con el calor.

Plagas y problemas

Los problemas más habituales en huerto son de nascencia: costra en la superficie del suelo, siembra demasiado profunda y suelo aún frío. Después, en planta crecida, aparecen pulgones y orugas defoliadoras, y en suelos húmedos, podredumbres de cuello y raíz que matan plantas sueltas de forma repentina.

El otro problema típico es de calendario: sembrar tarde y que llegue el otoño con media planta sin madurar. Si vas justo de temporada, siembra en cuanto el suelo esté caliente y elige un sitio muy soleado y resguardado. Y ojo con las hierbas en las primeras semanas, porque el ajonjolí arranca despacio y se deja ganar el terreno con facilidad.

Semillas de ajonjolí ya limpias

Una nota sobre alergias

El sésamo es uno de los alérgenos de declaración obligatoria en la Unión Europea: figura en la lista del anexo II del Reglamento (UE) 1169/2011 sobre información alimentaria facilitada al consumidor, que obliga a declararlo en el etiquetado. No es un detalle menor si cocinas para otras personas o si repartes tu cosecha: la alergia al sésamo existe, puede ser seria y la semilla se cuela en panes, salsas y aliños sin que se vea.

Manojos de ajonjolí secándose

En resumen

El ajonjolí o sésamo (Sesamum indicum) es un cultivo anual de clima cálido y seco, no una planta de casa. Para que complete el ciclo hace falta sembrar en primavera avanzada o principios de verano, con el suelo ya caliente, en siembra directa y muy superficial, y disponer de varios meses de calor por delante. En España eso significa el sur, Extremadura, el litoral mediterráneo y Canarias.

Quiere suelo suelto y drenado, poco abono y muy poca agua una vez arrancado, con el riego cortado al final para que madure seco. Y la parte que decide la cosecha es cortar las plantas cuando las cápsulas de abajo empiezan a abrirse, no cuando están todas maduras, y dejarlas secar en manojos sobre una tela para recoger la semilla que va cayendo. En maceta puedes tener la planta como curiosidad, con flores bonitas y una cosecha simbólica.


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