Ni la dalia cactus es un cactus ni la dalia pompón es una especie distinta. Las dos son formas de flor dentro del mismo género, Dahlia, una planta herbácea de raíz tuberosa de la familia de las compuestas que no tiene ningún parentesco con las cactáceas. El nombre viene solo del aspecto: sus pétalos se enrollan hacia atrás y acaban en punta, y a alguien le recordaron a un cactus columnar.

Lo que de verdad separa una dalia de otra en el catálogo es la forma del capítulo, y ahí las clasificaciones hortícolas reconocen una decena de grupos. Este artículo va de eso: qué se mira para saber en qué grupo está una dalia, en qué se diferencian de verdad la cactus, la semicactus, la bola y la pompón, y por qué en las tiendas españolas se llama pompón a casi cualquier dalia redonda.

Dalia de flor esférica tipo pompón Flor esférica de lígulas enrolladas en tubo, el patrón de los grupos bola y pompón.

Lo que llamamos flor de dalia no es una flor

Antes de hablar de formas hay que deshacer un malentendido, porque sin él nada de lo demás encaja. En las compuestas, lo que parece una flor es un capítulo: una inflorescencia apretada que reúne decenas o cientos de flores minúsculas sobre un mismo receptáculo. Hay dos tipos de flor en él. Las del borde tienen una lengüeta vistosa y se llaman lígulas, y son lo que todo el mundo llama pétalos. Las del centro son tubulares, pequeñas y amarillentas, y forman el disco.

Una dalia silvestre tiene una sola fila de lígulas y un disco bien visible. Todas las dalias dobles, que son la inmensa mayoría de las cultivadas, son el resultado de que las flores del disco se hayan transformado en liguladas, fila tras fila, hasta que el disco desaparece. La forma del grupo depende de dos cosas: cuántas filas hay y cómo está enrollada cada lígula.

Cactus y semicactus: la lígula enrollada hacia atrás

En la dalia cactus cada lígula se enrolla hacia atrás por los bordes a lo largo de más de la mitad de su longitud, y remata en punta. El conjunto queda erizado, con la flor como una estrella de puntas finas. En la semicactus el enrollado solo afecta a la mitad exterior, con lo que la base de la lígula se ve ancha y plana y solo la punta se estrecha.

Esa diferencia, que parece de manual, tiene consecuencias muy prácticas. Una flor de puntas finas y separadas se estropea con la lluvia y con el granizo de una tormenta de verano, y en el litoral mediterráneo aguanta mal el viento seco. La semicactus es bastante más resistente. Y las dos, cuando el capítulo es grande, pesan: el tallo de la dalia es hueco y una flor de ese tamaño en un tallo de más de un metro se parte sin tutor.

Bola y pompón: la lígula enrollada hacia dentro

Aquí el enrollado va al contrario. Cada lígula se cierra sobre sí misma formando un tubo corto de punta redondeada, y las filas se disponen en espiral hasta cerrar una esfera completa, sin disco a la vista. Una dalia bola y una dalia pompón son exactamente el mismo diseño a dos tamaños: la pompón es la miniatura, por debajo de unos cinco centímetros de diámetro, y la bola cualquier cosa por encima.

Son las flores más sólidas del género. Al ser compactas y de lígula corta aguantan la lluvia, el transporte y el jarrón mucho mejor que una cactus, y por eso son las preferidas para ramo pequeño, para cultivo en maceta y para quien no quiere estar atando cañas todo el verano.

Dalia de lígulas enrolladas y puntiagudas

Los demás grupos, en una pasada

Los grupos se definieron para poder juzgar flores en concurso, y siguen siendo la forma en que los viveros ordenan el catálogo. Estos son los que vas a encontrar en cualquier lista de venta:

Grupo En qué te fijas para reconocerlo
Sencilla Una sola fila de lígulas planas y el disco central amarillo a la vista
Anémona Lígulas externas normales y un centro abultado de flores tubulares alargadas
Collarette Una fila externa y, pegado al disco, un collar de lígulas cortas de otro color
Nenúfar Doble, pero con pocas filas de lígulas anchas y planas: flor poco profunda
Decorativa Doble hasta el centro, lígulas anchas y planas o ligeramente onduladas
Peonía Dos o tres filas de lígulas y disco visible en el centro
Cactus Lígulas en punta enrolladas hacia atrás en más de la mitad de su largo
Semicactus Igual, pero enrolladas solo en la mitad exterior
Bola Esfera de lígulas enrolladas en tubo, sin disco visible
Pompón La misma esfera en miniatura, por debajo de unos cinco centímetros

Las sociedades de dalia añaden a esto una clasificación por tamaño, de gigante a miniatura, que es la que se usa en exposición. Para un jardín particular basta con saber que el grupo te dice cómo va a aguantar la flor y el tamaño te dice si vas a necesitar tutor.

Por qué en España se llama pompón a todo

El original de este artículo daba por hecho que dalia cactus y dalia pompón eran lo mismo, y ese error está por todas partes. Tiene una explicación: en el comercio español "pompón" se ha convertido en un cajón de sastre para cualquier dalia de flor doble y redondeada, mientras que en la clasificación hortícola designa solo a las esferas pequeñas. Así que te puedes encontrar una etiqueta que diga pompón y llevarte una decorativa, una bola o incluso una cactus.

Si compras por catálogo y te importa la forma, el criterio útil es fijarse en la foto y no en la palabra: lígula en tubo y silueta esférica es bola o pompón; lígula en punta y silueta erizada es cactus o semicactus; lígula ancha y plana es decorativa. Y el diámetro que declare el vendedor decide entre bola y pompón.

Qué implica cada forma en el jardín

La elección del grupo no es solo estética. Las dalias sencillas y las collarette dejan el disco accesible, y por eso son las únicas que sirven de verdad a las abejas y a los sírfidos: en una flor doble no hay ni néctar alcanzable ni polen, porque esas flores del disco ya no existen. Si quieres una mata que aporte algo a los polinizadores, ese es el grupo.

Para flor cortada, las bola y pompón son las que más duran en el jarrón y las nenúfar las que mejor quedan por forma. Las cactus y las decorativas grandes son las espectaculares y las frágiles, las que hay que tutorar y las que una tormenta de agosto deja irreconocibles. En maceta y en balcón lo que funciona son las variedades de talla baja de los grupos pompón y sencilla.

En todo lo demás, el cultivo es idéntico para todos los grupos: raíz tuberosa plantada en primavera pasado el riesgo de helada, sol directo, suelo drenado, floración de julio hasta la primera helada y retirada de las flores gastadas para que siga produciendo. Lo tienes desarrollado en la ficha general de las dalias, y aparte queda la dalia arbórea, que no entra en ninguno de estos grupos.

En resumen

La dalia cactus y la dalia pompón no son especies ni tienen nada que ver con los cactus: son dos grupos de forma de flor dentro del género Dahlia. En la cactus las lígulas se enrollan hacia atrás y acaban en punta; en la pompón se enrollan en tubo y forman una esfera pequeña, que es la versión miniatura del grupo bola. Todas las dalias dobles son capítulos en los que las flores del disco se han transformado en liguladas.

Para elegir, mira la forma y no el nombre de la etiqueta, porque en España pompón se usa para casi cualquier dalia redonda. Las esferas aguantan lluvia y jarrón, las cactus son las más vistosas y las más delicadas, y las sencillas y collarette son las únicas que sirven a los polinizadores.


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