La forma más sencilla de conseguir un cactus nuevo es aprovechar lo que la planta ya te está ofreciendo: los hijuelos que salen apiñados alrededor de la base, o un brazo lateral de los que se ramifican en las especies columnares. Se separan, se dejan secar hasta que el corte cicatriza y se plantan de pie sobre sustrato seco. No hace falta hormona de enraizamiento, ni vaso de agua, ni bolsa de plástico.

Todo el método cabe en tres decisiones: dónde cortar, cuánto esperar antes de tocar el sustrato y cómo sujetar una pieza llena de espinas sin acabar con las manos destrozadas. Eso es lo que va a continuación, con los tiempos reales y no los del vídeo acelerado.

Cactus con hijuelos en la base

Hijuelo y brazo no son lo mismo

El hijuelo es un brote completo que nace de la base de la planta madre o entre sus costillas, con su propio ápice de crecimiento. Muchos géneros los producen sin que hagas nada: Echinopsis, Mammillaria, Gymnocalycium, Rebutia, Echinopsis chamaecereus (el cactus cacahuete, que muchos viveros siguen etiquetando como Chamaecereus) y casi cualquier cactus que veas formando un macollo apretado en el vivero. Algunos hijuelos ya traen raicillas propias cuando los separas, y entonces el trabajo está medio hecho.

El brazo es una ramificación de un cactus columnar ya adulto, en un Cereus, un Myrtillocactus o una Euphorbia de las que se venden como cactus (que no lo son, y que además sueltan látex irritante al cortarlas). Aquí no hay un brote que se desprenda solo: hay que cortar tejido vivo y grueso, y eso cambia los tiempos de secado por completo.

Aparte quedan las Opuntia y sus parientes, que van por segmentos. Ahí no se corta por la mitad de una pala: se separa la pala entera por la unión con la anterior. Y en las chumberas y en la oreja de conejo, los gloquidios (esos pelillos cortos y con ganchos) se clavan a cientos y no salen con pinzas. Con esas, guantes gruesos y papel, siempre.

Cuándo se hace en España

La ventana buena es la primavera y el comienzo del otoño, cuando el cactus está en crecimiento activo y las noches ya no son frías. En pleno agosto, con una ola de calor y el sustrato a cuarenta y tantos grados, la pieza recién cortada se deshidrata más rápido de lo que enraíza. En diciembre, en el interior peninsular, simplemente no pasa nada: la planta está parada y el corte se queda ahí meses, expuesto a que entre un hongo.

En la costa mediterránea y en Canarias el margen es más ancho y puedes trabajar casi todo el otoño. En el norte atlántico el problema no es el frío sino la humedad constante, que retrasa la cicatrización: ahí conviene hacerlo dentro de casa y en un sitio ventilado.

Cómo manipular una pieza con espinas

Esto es lo que casi nunca te cuentan y lo que decide si la operación sale bien o acabas soltando el cactus a medio camino. Los guantes de jardinería finos no paran una espina de Cereus. Lo que funciona es una tira de papel de periódico doblada varias veces, ocho o diez hojas, hecha una cinta ancha que pasas alrededor del cactus como una faja y sujetas por los dos extremos. La pieza queda firme, las espinas se clavan en el papel y no en ti, y tienes las dos manos controlando el peso.

Para hijuelos pequeños, unas pinzas largas de cocina o unas tenazas de las de barbacoa bastan. Para cactus de gloquidios, papel además de guantes, y no te toques la cara después. Y si te clavas gloquidios, se sacan mejor con cinta adhesiva ancha pegada y retirada de golpe que con pinzas.

Separar un hijuelo

Muchos hijuelos se sueltan solos con un movimiento lateral suave, sin herramienta. Si el hijuelo gira y cede, ese es el punto de separación natural y la herida que deja es pequeña y limpia. Si no cede, se corta con una cuchilla desinfectada lo más pegado posible a la madre, procurando no dejar un muñón que después se pudra.

Mira la base del hijuelo antes de guardarlo. Si ya trae raíces blancas, puedes plantarlo casi enseguida, en cuanto la herida esté seca al tacto. Si no las trae, va a la fase de secado como cualquier esqueje.

Echinopsis en flor, uno de los cactus que más hijuelos produce

Cortar un brazo

En un columnar, el corte se hace en la unión del brazo con el tronco o justo por encima, en la parte más estrecha. Cuchillo largo y bien afilado, o una sierra de mano limpia si el diámetro pasa de unos centímetros, y un corte de una pasada. Serrar de un lado a otro machaca el tejido y deja una superficie irregular que cicatriza peor.

Dos detalles que cambian el resultado. El primero: marca cuál es el lado de arriba antes de dejarlo secar, porque un tronco de Cereus sin ápice visible se planta del revés con una facilidad pasmosa y así no arranca nunca. El segundo: si biselas ligeramente el borde exterior del corte, evitas que se seque como un plato cóncavo y que las raíces salgan solo del anillo.

El secado, que es el paso que casi todo el mundo se salta

La pieza cortada se deja en un sitio seco, sombreado y ventilado, apoyada de pie o tumbada, sin tocar sustrato ni agua. Lo que estás esperando es el callo, una película seca y dura que sella el corte y cierra la puerta a los hongos.

El tiempo depende del grosor, no del calendario. Un hijuelo pequeño puede estar listo en pocos días. Un brazo grueso de columnar necesita bastantes más, a veces varias semanas, y la señal no es el reloj sino el tacto: la superficie tiene que estar seca, firme y sin zonas blandas ni húmedas. Si aprietas y cede, no está.

Plantar y el primer riego

Sustrato mineral y muy drenante: una mezcla con bastante arena gruesa de sílice, pómez o akadama y poca materia orgánica. Maceta ajustada al tamaño de la pieza, siempre con agujero. La base del esqueje se apoya sobre el sustrato o se entierra apenas lo justo para que se sostenga de pie, no más. Un esqueje enterrado a mitad de altura se pudre por el tramo cubierto.

Si la pieza es alta y se cae, sujétala con dos o tres palos clavados alrededor o calzándola con piedras, sin apretar. Y el sustrato va seco al principio. No riegues al plantar. Espera a que empiecen a salir las raíces y entonces empieza a regar poco y espaciado, dejando secar del todo entre riegos.

Cuánto tarda en enraizar y cómo lo sabes

Un hijuelo con raíces previas retoma el crecimiento en cuestión de semanas. Un hijuelo sin raíces tarda varias semanas a un par de meses en condiciones de temporada. Un brazo grueso puede pasarse varios meses sin hacer nada aparente y aun así estar perfectamente vivo. Los cactus no tienen prisa y el tiempo frío no cuenta.

La prueba fiable no es tirar de la planta, que rompe las raicillas nuevas, sino empujarla suavemente por el lado. Si se mueve como una vela suelta, no hay raíces. Si ofrece resistencia y está anclada, las hay. La otra señal buena es el crecimiento nuevo en el ápice, con espinas tiernas y de color distinto.

Lo que suele salir mal

  • Base blanda, marrón o negra. Podredumbre. Casi siempre por plantar sin callo formado, por regar antes de tiempo o por enterrar demasiado. Se corta por encima de la zona dañada hasta ver tejido verde y sano, se vuelve a secar y se vuelve a empezar.
  • La pieza se arruga y se seca entera. Se quedó sin reservas antes de enraizar. Suele pasar con esquejes pequeños en pleno verano o al sol directo. La zona de espera tiene que ser sombreada.
  • No pasa nada en meses. Lo más habitual es que sea la época. Si el esqueje sigue firme y verde, está esperando temperatura.
  • Se planta del revés. Solo pasa con trozos de columnar y no tiene arreglo salvo volver a empezar. Marca el arriba.

En resumen

Reproducir un cactus por hijuelo o por brazo es de las cosas más agradecidas de la jardinería porque la planta hace casi todo el trabajo. Separas donde la propia planta ya ha marcado la unión, dejas secar hasta que el corte forma callo (días para un hijuelo, semanas para un brazo grueso), plantas apoyado sobre sustrato mineral seco y no riegas hasta que haya raíces.

Lo demás es paciencia y respeto por las espinas. El papel de periódico doblado te ahorra la mitad de los disgustos, la primavera y el principio del otoño te ahorran la otra mitad, y la impaciencia con la regadera es la causa número uno de esquejes perdidos. Si quieres ver cómo se hace el corte en sí, con qué herramienta y por qué se desinfecta, lo tienes desarrollado en cómo tomar esquejes de cactus y suculentas.


Contenidos relacionados