Pasa la mano por el borde de una hoja de Yucca filamentosa y se enganchan hilos blancos y rizados, como hebras de algodón que la hoja va soltando a lo largo del margen. De ahí viene el nombre de la especie, y ese detalle es también la forma más rápida de reconocerla en un vivero, donde suele estar mezclada con yucas que sí pinchan.
Porque esa es su virtud práctica: es la yuca que se puede plantar donde pasa gente. La punta de la hoja termina en un pico corto, seco y quebradizo, que molesta si uno se apoya encima pero no clava como la espina dura y pardusca de la Yucca gloriosa. Con una filamentosa al borde de un camino no hay que medir distancias de seguridad.
Cómo es
Es una asparagácea del sureste de Estados Unidos, pero de otro ambiente que la gloriosa: claros arenosos, bordes de bosque y campos secos del interior, además de la costa. Su forma es distinta y conviene tenerla clara antes de comprarla.
No hace tronco. Vive como una roseta acaule, apoyada en el suelo, de 50 a 75 cm de alto y otro tanto de ancho. Las hojas son lanceoladas, rígidas, erectas o algo abiertas, de un verde azulado mate, de 30 a 70 cm de largo, con esos filamentos característicos deshilachándose por los dos márgenes.
Lo que sí levanta es la vara floral: un escapo de 1,5 a 3 m que sale del centro de la roseta en junio o julio y se cubre de flores acampanadas, colgantes, de un blanco crema, a veces con un tinte verdoso. Dura tres o cuatro semanas y perfuma al anochecer. En su tierra la polinizan polillas del género Tegeticula, que aquí no existen, de modo que en España es raro que cuaje semilla viable.
La roseta que florece no vuelve a hacerlo y acaba secándose, pero para entonces ya ha emitido varios hijuelos alrededor, y el conjunto sigue creciendo sin que se note el relevo.
Rústica de verdad
La palabra rústica se usa con demasiada alegría en los catálogos, así que conviene poner números. Esta yuca soporta -20 ºC sin daño y -25 ºC con daño foliar pero sin morir, siempre que el suelo drene. Es decir: aguanta el invierno de Burgos, de Soria o del páramo leonés, no solo el de la costa.
Lo que no perdona es el agua parada en invierno. El frío húmedo con arcilla compactada pudre el cuello de la roseta, y ahí no hay rusticidad que valga. En suelo pesado se planta sobre un caballón elevado 20 o 25 cm, con árido grueso mezclado en el hoyo, nunca con turba, que retiene justo lo que sobra.
Al calor responde igual de bien: los veranos de Andalucía o del valle del Ebro los pasa sin riego una vez asentada. Es de las pocas plantas que soportan a la vez la helada continental y la sequía estival, y esa combinación es lo que la hace tan útil en el interior peninsular.
Tapizante para sitios difíciles
Se extiende por rizomas cortos y va formando una colonia densa de rosetas. Eso, unido a que no necesita riego ni siega, la coloca en sitios donde casi nada más cuaja:
Taludes y desmontes. La masa de raíces sujeta el terreno y las rosetas frenan la escorrentía. En un talud soleado de una urbanización o de un camino, es de lo poco que se instala y se queda sin mantenimiento.
Medianas y rotondas. Aquí es donde importa la falta de pinchos serios: al lado del tráfico y con operarios trabajando alrededor, una gloriosa es un problema y una filamentosa no.
Jardines de grava y alcorques anchos. Da volumen de hoja perenne en invierno, cuando las aromáticas mediterráneas están apagadas.
Bordes de piscina y zonas de paso. Con la precaución razonable de no ponerla justo donde se camina descalzo, porque las hojas secas del pie son rasposas.
Los cultivares variegados amplían el uso ornamental: 'Color Guard' lleva una banda amarilla central que en frío se tiñe de rosa, 'Bright Edge' tiene el margen dorado y 'Golden Sword' el centro amarillo con los bordes verdes. Crecen algo más despacio que la especie y agradecen un poco más de agua.
Cultivo
Ubicación. Sol directo. Tolera media sombra, pero la roseta se abre, pierde compacidad y florece mal o nada.
Suelo. Cualquiera que drene, incluidos los pobres, arenosos, pedregosos y calizos. No le importa la caliza y tampoco la salinidad moderada del ambiente costero.
Riego. El primer año, cada dos o tres semanas en verano. Después, ninguno en jardín. En maceta, esperar a que el sustrato se seque del todo y suspender en invierno.
Abonado. Innecesario. Un exceso de nitrógeno produce hojas largas y blandas que se doblan y estropean la silueta.
Limpieza. Se cortan las hojas secas de la base y la vara floral en cuanto termina. Nada más: no se poda, no se recorta, no se pinza.
División de hijuelos
Como la semilla rara vez cuaja, la multiplicación práctica es la división, y es sencilla porque la planta hace el trabajo sola.
El momento es final de invierno o principio de primavera, entre febrero y abril según la zona, con la planta a punto de arrancar. Se aparta la tierra alrededor de un hijuelo bien formado y se corta el rizoma que lo une a la madre con una navaja limpia, procurando llevarse raíces propias. Si el hijuelo no tiene raíz, sirve igual: se deja secar el corte un par de días a la sombra y se planta en arena algo húmeda, donde enraíza en unas semanas.
Los trozos de rizoma de 5 a 10 cm, plantados horizontales y enterrados un par de centímetros, también brotan. Es la forma de sacar muchas plantas de golpe cuando hay que cubrir un talud entero.
Problemas y avisos
Plagas, prácticamente ninguna. En zonas húmedas puede aparecer cochinilla algodonosa escondida en el corazón de la roseta, donde es incómoda de tratar, y en primaveras muy lluviosas, manchas foliares que afean pero no matan. El problema serio sigue siendo la podredumbre del cuello por encharcamiento, que se reconoce porque las hojas centrales se desprenden enteras con un tirón suave y huele agrio.
Como todas las yucas, contiene saponinas en hoja y rizoma, irritantes si se ingieren. No es planta comestible. Las hojas dan una fibra resistente que se aprovechó históricamente para cordelería, de donde vienen sus nombres populares en inglés relacionados con la aguja y el hilo.
En resumen
La Yucca filamentosa es una yuca sin tronco, en roseta de 50 a 75 cm, con filamentos blancos rizados en el margen de la hoja y sin espina peligrosa en la punta. Aguanta -20 ºC y la sequía estival, se extiende por rizoma formando colonias y sirve para taludes, medianas y jardines de grava con mantenimiento cercano a cero. Solo pide sol y un suelo que no se encharque en invierno. Se multiplica separando hijuelos de febrero a abril, y esa es la vía normal, porque sin sus polillas polinizadoras la semilla casi nunca llega.