El error empieza en el vivero, en marzo, delante de un árbol cargado de flor: se compra el espectáculo de esa semana y se olvidan las otras cincuenta y una. Un árbol florido ocupa sitio durante treinta o cuarenta años y florece dos o tres semanas al año. Merece la pena elegirlo por lo que hace el resto del tiempo —porte, hoja, sombra, otoño, suciedad, raíces— y por si aguanta el clima y el suelo que tienes, no por la foto del momento.
Primero el clima, después el color
La península concentra situaciones muy distintas y eso decide la mitad de la lista antes de empezar. Conviene saber tres cosas del sitio:
La mínima absoluta de un invierno malo, no la media. El flamboyán y la bauhinia no mueren por un invierno frío de media: mueren por dos noches de -3 ºC.
El pH del suelo. En terreno calizo —gran parte del interior, el Ebro, La Mancha, buena parte del litoral mediterráneo— la magnolia caduca, la mimosa y el cornejo florido amarillean por clorosis férrica y nunca llegan a lucir.
Las heladas tardías. Un árbol que florece en marzo en Ávila o en Soria perderá la floración algunos años. No es motivo para descartarlo, pero sí para no plantar solo ese.
Flores blancas
Catalpa bignonioides. Florece en junio-julio, cuando ya casi nadie florece, con panículas de flores blancas moteadas de amarillo y púrpura dentro de la garganta. Hoja enorme y sombra densísima; aguanta ciudad y suelo pesado, pero necesita riego en verano y ensucia bastante con las cápsulas alargadas. Muy resultón sobre césped, mal elegido junto a una piscina.
Crataegus monogyna (majuelo, espino albar). Nativo, rústico hasta el frío extremo, florece en abril-mayo y da frutos rojos que se comen los pájaros. Pequeño, espinoso y perfecto para un seto alto o un jardín naturalista. Sensible al fuego bacteriano.
Prunus avium y los frutales de flor. Cerezo, ciruelo, almendro y manzano florecen en febrero-abril y siguen siendo de los mejores árboles ornamentales pequeños que existen, con la ventaja de la cosecha. El almendro florece antes que ninguno, entre finales de enero y febrero según la variedad, y ese es a la vez su encanto y su riesgo de helada.
Magnolia grandiflora. No es caduca ni tiene una floración de golpe, sino flores enormes y muy perfumadas repartidas de mayo a septiembre. Necesita suelo profundo, fresco y no calizo, y espacio: un ejemplar adulto ocupa mucho más de lo que se calcula al plantarlo.
Sorbus aria (mostajo). Corimbos blancos en primavera, hoja de envés blanquecino que hace un efecto plateado con el viento, y frutos rojos en otoño. Especie de montaña calcícola, ideal para el norte y las sierras del interior; sufre en el sur cálido.
Flores rosas
Cercis siliquastrum (árbol del amor). Se cubre de flores rosa magenta en marzo-abril, antes de brotar la hoja, y no solo en las ramas: también en el tronco, un fenómeno llamado caulifloria. Resiste unos -15 ºC, prefiere suelo calizo y seco, y se queda en 6-8 m. Uno de los pocos árboles espectaculares que caben de verdad en un jardín pequeño.
Lagerstroemia indica (árbol de Júpiter). Florece de julio a septiembre, en pleno verano, con panículas de pétalos arrugados en rosa, fucsia, blanco o púrpura, y encima tiene corteza exfoliante y color otoñal. Rústica hasta -15 ºC, sobria en agua y sin apenas plagas salvo el oídio y el pulgón. Si el oídio es problema en tu zona, elige híbridos con L. fauriei como 'Natchez' o 'Tuscarora', bastante más resistentes.
Prunus cerasifera 'Pissardii'. Flor rosa pálido en febrero-marzo sobre madera desnuda y luego hoja púrpura toda la temporada. Es el clásico de urbanizaciones y calles estrechas, y con motivo: pequeño, barato y adaptable. Su punto flaco es la vida corta y la sensibilidad a gomosis y taladros.
Magnolia × soulangeana. Copas enormes en marzo, rosa por fuera y blanco crema por dentro. Exige suelo ácido o neutro, fresco y con materia orgánica, y protección del viento y del sol de tarde. En suelo calizo o con agua de riego dura no funciona, por muchas enmiendas que se le pongan. Su otro problema es la fecha: una helada de -2 ºC en flor la deja marrón en una noche.
Albizia julibrissin (acacia de Constantinopla). Flores en plumero rosa de junio a agosto, copa en parasol y hoja bipinnada que se pliega de noche. Aguanta sequía y unos -12 ºC. Le pierde la marchitez por Fusarium, que la mata en pocas temporadas en suelos húmedos y pesados; en terreno bien drenado dura mucho más.
Bauhinia variegata y Bauhinia × blakeana (árbol orquídea). Flores grandes, rosa lila, muy parecidas a orquídeas, entre finales de invierno y primavera. Solo para litoral cálido: la primera resiste unos -4 ºC con daños y la segunda, algo menos. En Madrid o Burgos no es opción.
Ceiba speciosa (palo borracho). Florece en septiembre-octubre, con la copa medio desnuda, y tiene tronco verde abombado con aguijones. Solo en zonas sin heladas fuertes del sur y el litoral, y con mucho espacio.
Flores rojas
Delonix regia (flamboyán). El rojo escarlata más espectacular que existe en un árbol, en verano. También el más limitado: no tolera heladas, ni siquiera ligeras, así que su sitio en España son Canarias y algún rincón muy resguardado del litoral sur. Plantarlo tierra adentro es tirar el dinero, por bonita que sea la foto.
Crataegus laevigata 'Paul's Scarlet'. La alternativa realista para quien quiere rojo en clima continental. Flores dobles rojo carmín en abril-mayo, porte pequeño de 5-6 m y resistencia al frío y a la caliza.
Aesculus × carnea (castaño de Indias de flor rosa). Espigas rosa fuerte en abril-mayo sobre una copa muy densa. Necesita suelo profundo y fresco y veranos no achicharrantes: en el sur seco se defolia pronto y da pena.
Erythrina crista-galli (ceibo). Racimos rojo coral de junio a septiembre. Rebrota de cepa si el frío le quema la parte aérea, lo que le permite vivir en zonas con heladas suaves de hasta unos -5 ºC, aunque entonces se comporta más como arbusto grande que como árbol.
Callistemon citrinus (limpiatubos). Más arbolillo que árbol, con espigas rojas en primavera y a menudo un segundo apunte en otoño. Rústico, sobrio en agua, resistente a la sequía y muy visitado por abejas. Prefiere suelos no calizos.
Flores amarillas
Acacia dealbata (mimosa) y Acacia baileyana. Florecen en enero-febrero, cuando el jardín está apagado, con una nube amarilla y perfumada. Dos advertencias serias. La primera, técnica: son calcífugas, en suelo calizo amarillean y viven poco. La segunda, ambiental: Acacia dealbata está incluida en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras y ha desplazado vegetación autóctona en Galicia y la cornisa cantábrica; en suelo ácido y clima húmedo, no la plantes. A. baileyana es de porte más contenido y menos problemática, pero comparte el rebrote y la resiembra.
Koelreuteria paniculata (jabonero de la China). Panículas amarillas en junio-julio, después farolillos rosados que duran hasta el otoño y luego color dorado en la hoja. Tres momentos de interés, rusticidad hasta unos -20 ºC, tolerancia a caliza, sequía y contaminación. Es de los árboles ornamentales medianos más redondos para el interior peninsular.
Laburnum anagyroides (lluvia de oro). Racimos colgantes amarillos de hasta 30 cm en mayo. Espectacular, pero quiere veranos frescos: es árbol de la mitad norte y de montaña, y en Andalucía o Levante sufre. Toda la planta es tóxica, y las semillas especialmente; conviene pensárselo si hay niños pequeños.
Tipuana tipu (tipuana, palo rosa). Flores amarillo anaranjado en mayo-junio y sombra excelente en clima cálido. Aguanta hasta unos -5 ºC. Su problema es el tamaño y las raíces: en un jardín pequeño o cerca de un pavimento se convierte en una obra.
Cornus mas (cornejo macho). Florece en febrero sobre madera desnuda, con umbelas amarillas pequeñas pero muy tempranas, y da frutos rojos comestibles. Rústico, tolera caliza y se queda en 4-6 m.
Flores violetas y azules
Jacaranda mimosifolia. La floración azul violácea más conocida, en mayo-junio, y a veces con un repunte a final de verano. Necesita clima suave: por debajo de -4 o -5 ºC sufre daños y los ejemplares jóvenes se pierden antes. Quiere suelo drenado y no muy calizo, y protección del viento fuerte, que le rompe las ramas. En Málaga, Cádiz, Sevilla, Valencia o Alicante es de lo mejor que se puede plantar; en Castilla, no.
Melia azedarach (cinamomo). Panículas lila muy perfumadas en abril-mayo y luego bolitas amarillas que persisten en invierno. Resiste sequía, caliza, contaminación y unos -10 ºC. Dos pegas: los frutos son tóxicos por ingestión para personas y perros, y ensucian, así que no es árbol para un patio de colegio ni junto a una zona de juegos.
Vitex agnus-castus (sauzgatillo). Nativo de ramblas mediterráneas, florece en espigas lilas de julio a septiembre, aguanta sequía y salinidad y se queda en 3-5 m. Muy buena opción de bajo mantenimiento y muy melífera.
Paulownia tomentosa. Trompetas violetas en abril, antes de la hoja, y crecimiento vertiginoso. Ese vigor es también el aviso: resiembra con enorme facilidad y se comporta como invasora en riberas y terrenos removidos, además de tener madera frágil. Si la plantas, que sea lejos de cursos de agua y sabiendo que dará trabajo.
Cómo escalonar la floración de enero a octubre
Con tres o cuatro árboles bien repartidos se cubre casi todo el año, y ese es el criterio que distingue un jardín pensado de una colección de compras impulsivas:
Enero-febrero: mimosa (solo en suelo ácido y sin riesgo invasor), almendro, Cornus mas.
Marzo-abril: árbol del amor, ciruelo de flor, magnolia caduca, cinamomo, frutales.
Mayo-junio: jacaranda, catalpa, lluvia de oro, tipuana, castaño de flor.
Julio-septiembre: árbol de Júpiter, albizia, sauzgatillo, sófora, magnolia grandiflora.
Octubre: palo borracho en zonas cálidas.
Si el jardín es pequeño y solo cabe uno, elige la floración de verano. Es cuando se usa el jardín y cuando menos hay floreciendo alrededor; en marzo florece medio pueblo.
La poda es la razón más habitual de un árbol que no florece
Un árbol de flor podado a destiempo simplemente no florece, y el propietario suele echar la culpa al abono o al clima. La regla es sencilla y depende de dónde se forman las yemas:
Florecen sobre madera del año anterior: Cercis, Prunus, Magnolia, Crataegus, Laburnum, Cornus mas, Aesculus. Se podan justo después de florecer. Si los recortas en invierno, cortas la floración de esa primavera.
Florecen sobre brotes del año en curso: Lagerstroemia, Albizia, Koelreuteria, Vitex, Catalpa. Admiten poda a final de invierno y hasta florecen mejor tras un aclareo. Eso sí, en el árbol de Júpiter la poda drástica y repetida en el mismo punto —esos muñones nudosos tan vistos— arruina el porte para siempre; basta aclarar ramillas finas.
Aparte de eso, un exceso de nitrógeno da mucha hoja y poca flor. Si tu árbol florido está en medio de un césped que abonas cada mes, ya tienes la explicación.
Lo que conviene mirar antes de comprar
Espacio real de la copa adulta. Una catalpa o una tipuana necesitan 8-10 m de diámetro libre. Plantarlas a 2 m de la fachada condena al árbol a podas de mutilación que acaban con su forma y con su floración.
Suciedad y seguridad. Pétalos y frutos resbalan sobre pavimento mojado. Junto a piscinas, aceras y plazas de aparcamiento, mejor especies de fruto discreto. Y ojo con el cinamomo y el laburno si hay niños o perros.
Raíces. Chopo, sauce, tipuana y plátano levantan pavimentos y buscan arquetas. En jardines urbanos, mejor árbol pequeño bien colocado que árbol grande mal colocado.
Origen y comportamiento invasor. Antes de plantar una exótica de crecimiento rápido, comprueba si está catalogada como invasora o si se comporta así en tu comarca. Un jardín no termina en la valla.
Alergias. Contra lo que se cree, los árboles de flor vistosa son polinizados por insectos y su polen pesa: rara vez son los culpables de la alergia primaveral. Los responsables habituales son los de flor discreta y polinización por viento, como plátanos, cipreses, olivos, chopos y gramíneas.
En resumen
Elige primero por clima y suelo y después por color. En interior frío y calizo, tira de árbol del amor, jabonero de la China, espino de flor, ciruelo rojo, árbol de Júpiter y cinamomo. En litoral y sur cálido se abre la puerta a jacaranda, bauhinia, tipuana, palo borracho y, solo sin heladas, flamboyán. En el norte húmedo y ácido funcionan magnolia caduca, lluvia de oro, cornejos y mostajo, con la mimosa descartada por su carácter invasor.
Reparte las floraciones a lo largo del año en vez de acumularlas en marzo, deja a cada árbol el espacio que ocupará de adulto, poda según florezca en madera vieja o nueva, y no confundas un árbol bonito una semana con un buen árbol. Los dos existen, pero no siempre son el mismo.