Frota una hoja entre los dedos y huele a menta. Ahí termina todo el parentesco entre el árbol pipermint y la menta de verdad: Agonis flexuosa pertenece a las Mirtáceas, la familia del eucalipto, el mirto y el árbol del té, y sus hojas no sirven ni para infusión ni para cocinar. El nombre viene solo del aroma que suelta al romperse el tejido, y conviene decirlo pronto porque hay quien lo compra pensando que se lleva a casa una planta aromática de uso culinario.
Lo que se lleva a casa es otra cosa, y bastante mejor: un árbol de porte llorón, hoja perenne estrecha, corteza fibrosa y una tolerancia notable a los suelos arenosos, pobres y salinos donde otros árboles ornamentales se rinden.
De dónde viene y qué aspecto tiene
Agonis flexuosa es originario del extremo suroeste de Australia Occidental, de la franja costera que va aproximadamente de Perth a Albany. Crece allí sobre arenas costeras profundas y pobres, expuesto al viento marino, con inviernos lluviosos suaves y veranos secos y cálidos. Ese régimen es prácticamente el clima mediterráneo del sur del hemisferio, y explica por qué se comporta tan bien en el litoral español: no tenemos que forzarle nada, ya vive en un calendario parecido.
En cultivo alcanza con frecuencia entre 8 y 10 metros de altura, con una copa redondeada y péndula que puede llegar a 5 o 6 metros de diámetro; en su hábitat se han medido ejemplares mayores. El tronco es corto y a menudo tortuoso, con la corteza fibrosa, agrietada y de color pardo grisáceo. Las ramas jóvenes cuelgan, lo que le da un aire de sauce que le ha valido el nombre inglés de willow myrtle o peppermint willow.
Las hojas son perennes, alternas, estrechamente lanceoladas, de unos 8 a 15 centímetros de largo y apenas uno de ancho, coriáceas, de verde medio a oscuro y con nervadura longitudinal marcada. Al machacarlas desprenden el olor mentolado que le da el nombre común.
La floración se produce en primavera, entre abril y junio en el litoral peninsular, y consiste en pequeñas flores blancas de cinco pétalos con el centro rojizo, agrupadas en glomérulos apretados que salen directamente pegados a las ramas, entre las hojas. No es una floración escandalosa, pero cubre buena parte del ramaje y atrae abejas y otros polinizadores. Después vienen unos frutos leñosos diminutos, cápsulas que permanecen en la rama.
Variedades interesantes
La especie tipo, de hoja verde, es la más vigorosa y la más resistente. Junto a ella se venden en España varios cultivares:
'After Dark' (también etiquetado como 'Jervis Bay Afterdark') es el más extendido. Su follaje es de un burdeos muy oscuro, casi negro púrpura, con los brotes nuevos de tono rojizo más vivo. Es algo menos vigoroso que la especie y bastante más exigente: necesita pleno sol para mantener el color, porque a media sombra vira a un verde bronceado deslucido, y suele ser algo más sensible al frío y a la clorosis.
'Nana' es una selección enana de porte arbustivo compacto, útil como mancha de fondo o en macetones grandes.
'Belbra Gold' y otras selecciones variegadas presentan el follaje jaspeado de amarillo crema, con el mismo requisito de sol directo para no perder el contraste.
Clima y rusticidad: hasta dónde llega
Este es el punto que decide si merece la pena plantarlo. El pipermint aguanta heladas ligeras y breves, del orden de -3 ºC, y poco más. Por debajo de eso el follaje se quema; con -5 ºC o con una helada prolongada, un ejemplar joven se pierde entero. Los adultos bien establecidos rebrotan a veces desde la base gracias a su lignotubérculo, un engrosamiento leñoso con yemas latentes que la especie desarrolla al pie del tronco, pero recuperar el porte cuesta años.
La traducción geográfica es clara. Está en su terreno en toda la costa mediterránea, el litoral atlántico andaluz, la costa gallega y cantábrica de inviernos suaves, Baleares y Canarias. En el interior peninsular (Madrid, ambas Castillas, el valle del Ebro, Extremadura alta) las heladas invernales lo descartan salvo en patios abrigados o en maceta con protección.
El calor no es problema si hay algo de riego de apoyo. Sí lo es el viento seco continental muy caliente, que le puede quemar puntas; en cambio tolera muy bien el viento marino y la salinidad de la brisa, y esa es una de sus mejores bazas: es un árbol de primera línea de playa, sitio donde la lista de candidatos es corta.
Suelo: por qué el terreno pobre no le molesta y el barro sí
La fama del pipermint como árbol para suelos pobres es merecida y viene de su origen sobre arenas litorales lavadas. Prospera en terrenos arenosos, ligeros y con poca materia orgánica que a otros árboles ornamentales les resultan insuficientes.
Ahora bien, «pobre» no significa «cualquier cosa». Lo que necesita en realidad es drenaje. Los suelos arcillosos compactados que se encharcan en invierno son su punto débil, porque las Mirtáceas australianas son muy susceptibles a la podredumbre de raíz por Phytophthora. Un ejemplar que se muere lentamente en un jardín con riego por goteo diario sobre arcilla no se está muriendo de hambre, se está ahogando. Si el terreno es pesado, hay que plantar en caballón o en un montículo elevado 30-40 centímetros y mejorar el drenaje con arena gruesa o grava, no con turba.
Respecto a la caliza, tiene una tolerancia intermedia: convive con las arenas calcáreas del litoral, pero en suelos muy calizos y de pH alto puede mostrar clorosis férrica, hojas amarillas con nervios verdes, especialmente en los cultivares de color. Se corrige con quelato de hierro EDDHA y acolchado orgánico, aunque si el pH es muy alto lo razonable es elegir otra especie.
Riego
Aquí también hay que corregir un hábito. El pipermint es resistente a la sequía una vez establecido, y el error frecuente es tratarlo como una planta de jardín inglés con riego frecuente y superficial.
La pauta correcta tiene dos fases. Durante los dos primeros veranos, riegos regulares y abundantes pero espaciados, un buen remojo semanal o cada diez días en lugar de riegos cortos diarios, para forzar a la raíz a profundizar. A partir del tercer año, en el litoral mediterráneo bastan riegos ocasionales en los meses secos, dos o tres veces al mes en pleno verano y nada el resto del año en la mayoría de las situaciones. En Canarias o en zonas muy secas habrá que aportar algo más.
En maceta la cosa cambia: el sustrato se seca deprisa y ahí sí conviene revisar cada pocos días en verano, regando cuando los primeros centímetros estén secos y vaciando siempre el plato.
Abonado
Poco y espaciado. Un árbol adaptado a suelos pobres no necesita fertilizantes potentes, y el exceso de nitrógeno produce brotes largos, blandos y quebradizos que el primer temporal parte y que atraen plagas chupadoras. En suelo, un aporte de compost o estiércol maduro extendido bajo la copa a la salida del invierno cubre sus necesidades de sobra. En maceta, un abono de liberación lenta para plantas leñosas en primavera es suficiente.
Como muchas plantas australianas de suelos antiguos y lavados, agradece las fórmulas de bajo contenido en fósforo; los abonos muy fosfatados no le aportan ninguna ventaja. Y nada de abonar en otoño: se favorece un brote tierno que llegará a diciembre sin lignificar y se quemará a la primera helada.
Plantación, poda y mantenimiento
El mejor momento para plantarlo en el litoral español es el otoño, de octubre a noviembre, para que aproveche las lluvias y el suelo templado y llegue al verano con raíz hecha. En zonas donde puedan darse heladas puntuales, mejor esperar a marzo o abril.
Un detalle que se pasa por alto en el vivero: se compra como un arbolito de dos metros y acaba midiendo diez, con la copa colgando varios metros a la redonda. No es planta para pegar a la fachada, bajo un tendido eléctrico ni a un metro del muro del vecino. Conviene dejarle al menos 4 o 5 metros libres alrededor. También produce una cantidad apreciable de hojarasca fina y de cápsulas, así que no es la mejor idea plantarlo justo encima de una piscina.
Tolera bien la poda y rebrota incluso de madera vieja. El momento adecuado es después de la floración, a finales de primavera o principios de verano. Los trabajos habituales son levantar la copa retirando ramas bajas si se quiere pasar por debajo, aclarar el interior para que el viento circule, y en ejemplares jóvenes seleccionar un guía si se quiere porte de árbol y no de arbusto multitronco. Ambas formas son válidas: en primera línea de costa, dejarlo multitronco lo hace más estable frente al viento.
El anclaje merece atención. Con copa densa y raíz superficial en arenas, un ejemplar joven puede volcar con temporal; conviene tutorarlo los dos primeros años con tutor bajo y flexible, no rígido, para que el tronco engorde.
Multiplicación
Por semilla, la vía más sencilla para la especie tipo. Las cápsulas se recogen maduras y se dejan secar en un sobre de papel hasta que liberen la semilla, que es diminuta. Se siembra en primavera, en superficie o apenas cubierta, sobre sustrato arenoso y bien drenado, manteniendo humedad constante y temperaturas de 18-22 ºC. Germina en unas semanas y los plantones se manejan a pleno sol en cuanto tienen tamaño.
Los cultivares como 'After Dark' no se reproducen fieles por semilla: hay que recurrir a esqueje semileñoso tomado a finales de verano, de 8 a 12 centímetros, deshojado por la mitad inferior, con hormona de enraizamiento y calor de fondo en propagador cerrado. El enraizamiento es lento y los porcentajes, medios.
Problemas frecuentes
Es un árbol sano cuando está bien ubicado. Los problemas que aparecen suelen ser estos:
Cochinillas y pulgón en brotes tiernos, sobre todo tras abonados excesivos. Se controlan con jabón potásico o aceite de parafina aplicados a última hora de la tarde.
Podredumbre de raíz y cuello por exceso de agua o suelo compactado, con síntomas de decaimiento general, hojas mates y muerte de ramas desde la punta. Es la causa más habitual de muerte y no tiene tratamiento fácil: se previene con drenaje y riego espaciado.
Clorosis férrica en suelos calizos y con agua de riego dura, ya comentada.
Daños por helada, con hojas pardas y ramillas secas tras un invierno frío. No hay que apresurarse a podar: conviene esperar a que arranque la brotación en primavera para ver hasta dónde llega la madera viva y cortar entonces.
Conviene también no confundirlo con otras especies vendidas con nombres parecidos. El llamado Agonis juniperina, de hoja mucho más corta y punzante, hoy se clasifica como Taxandria juniperina, y varios eucaliptos reciben el nombre de «peppermint» en inglés por el mismo motivo aromático. Si se busca el árbol llorón de hoja larga, el nombre a comprobar en la etiqueta es Agonis flexuosa.
En resumen
El árbol pipermint, Agonis flexuosa, es una mirtácea australiana de hoja perenne y porte llorón que alcanza 8-10 metros, florece en blanco durante la primavera y huele a menta al frotar la hoja, sin ninguna relación botánica ni culinaria con la menta.
Su mejor terreno es el litoral: pleno sol, suelos arenosos y pobres, tolerancia al viento y a la salinidad marina, y resistencia a la sequía una vez establecido. Sus dos límites reales son las heladas por debajo de -3 ºC y los suelos pesados y encharcados, que lo pudren.
Cuidarlo bien consiste, sobre todo, en no excederse: riego generoso pero espaciado los dos primeros años y ocasional después, abonado escaso y sin fósforo alto, poda tras la floración y espacio suficiente desde el principio para la copa que va a desarrollar. Los cultivares de color como 'After Dark' piden sol directo y se multiplican por esqueje, no por semilla.